miércoles, 30 de marzo de 2011

No me emborracharé bajo los puentes, no cometeré faltas de estilo

Debo confesar que en ciertos momentos temí que en esta nueva etapa de desocupada fuera propensa a colgar y no hacer nada productivo.

Entonces hice una lista de las cosas que tengo por hacer.

El martes anoté nueve.

Hoy ya cumplí tres.

Y eso que para hacerlo tuve que viajar en colectivo, eso implicó que viaje al lado de un señor con pulóver de lana y campera en este día de temperatura primaveral/veraniega, y me olí todo el olor a humano cocinado por convección, y me la banqué, y al bajarme el alcohol en gel me lo pasé solo en las manos, no en todos los brazos, ni en la cara, ni en las fosas nasales para drogarme con olor rico.

No solo soy voluntariosa, sino que además estoy bajando mi estado obse.

Que lindo ser libre.

martes, 29 de marzo de 2011

Volví

Estuve un mes entero de vacaciones, desconectada de todo y de todos.
Durante ese tiempo pude

- descansar
- intentar surfear
- andar kilómetros y kilómetros diarios en bicicleta
- comer asado muy seguido
- leer mucho
- sentir cómo la naturaleza manda
- fracasar estrepitosamente en el intento de surfear
- legalizar mi título de nena, al aprender a hacerme una trenza cosida
- ser inmensa e intensamente feliz


Y ahora, bueno, a la puta realidad