¿Viste que a veces ves una película y te imaginás haciendo la del protagonista y después pensás "no, yo nunca estaría en esa situación, eso pasa solo en las películas", y respirás aliviado?
Como por ejemplo no sé, matando un ejército de ninjas a espadazo limpio, o huyendo de un zombie hambriento que te pisa los talones, o cogiéndote a tu viejo biológico que no conocías, o flotando en el espacio y que justo se te rompa el casco, etcétera, etcétera.
Bueno, el otro día la vida me puso frente a una tarea que yo no quería hacer pero era algo que debía ser hecho: masturbar a un perro.
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martes, 27 de septiembre de 2011
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Suicidal Tendencies
Hoy en el dentista:
dentista: como te sentís?
yo: bien, no me molesta nada. Dále, hacéme doler.
dentista: como te sentís?
yo: bien, no me molesta nada. Dále, hacéme doler.
martes, 9 de agosto de 2011
Grandes reflexiones de una treintañera novata
Cuando la marca de la almohada te dura todo el día no es una marca de almohada: es tu futura primera arruga.
lunes, 8 de agosto de 2011
Grandes reflexiones del laburador freelance
¿Por qué mi vecina prepara el tuco a las 10 am, y por qué huele tan feo?
jueves, 28 de julio de 2011
Oficial, detenga a ese guarda!
Recién acabo de ver como le destrozaban los anhelos a dos viejitos adorables.
Venía viajando en el subte. Al llegar a una estación, se detuvo de modo tal que la puerta en donde yo estaba se volvía la continuación natural de la bajada si descendías a pie por la escalera.
El subte quedó frenado, la puerta abierta.
Estuvo así un rato.
La gente se asomaba desde la escalera y apuraba el paso para entrar a un supuesto subte a punto de arrancar, pero que no.
En el momento en que tocaron la bocina avisando que cerrarían las puertas, dos viejitos adorables, con expectativa de vida máxima hasta la próxima navidad, bajaban la escalera.
El viejito, usando una de sus contadas últimas respiraciones, se apresuró para quedar encajado con la puerta entre las nalgas, estirando sus bracitos para sostener la puerta de enfrenta.
La viejita, corriendo a la velocidad de una tortuga paralítica, pudo entrar como para ser cortada por la otra mitad, es decir, dejando el culo de un lado y las tetas del otro. Su bastón era lo único que entró bien en el subte.
La puerta se cerró, apretándolos a ambos, casi cascándoles los huesos, cuando el guarda abrió la puerta.
Lo único que terminó cascado fue el deseo de los viejitos, de morir dignamente, desmembrados en hora pico por el subte en movimiento.
Que guarda hijo de puta.
Venía viajando en el subte. Al llegar a una estación, se detuvo de modo tal que la puerta en donde yo estaba se volvía la continuación natural de la bajada si descendías a pie por la escalera.
El subte quedó frenado, la puerta abierta.
Estuvo así un rato.
La gente se asomaba desde la escalera y apuraba el paso para entrar a un supuesto subte a punto de arrancar, pero que no.
En el momento en que tocaron la bocina avisando que cerrarían las puertas, dos viejitos adorables, con expectativa de vida máxima hasta la próxima navidad, bajaban la escalera.
El viejito, usando una de sus contadas últimas respiraciones, se apresuró para quedar encajado con la puerta entre las nalgas, estirando sus bracitos para sostener la puerta de enfrenta.
La viejita, corriendo a la velocidad de una tortuga paralítica, pudo entrar como para ser cortada por la otra mitad, es decir, dejando el culo de un lado y las tetas del otro. Su bastón era lo único que entró bien en el subte.
La puerta se cerró, apretándolos a ambos, casi cascándoles los huesos, cuando el guarda abrió la puerta.
Lo único que terminó cascado fue el deseo de los viejitos, de morir dignamente, desmembrados en hora pico por el subte en movimiento.
Que guarda hijo de puta.
martes, 26 de abril de 2011
Lo raro sería que no pase.
Es fija, renunciás y se te rompe todo: el termotanque, el transformador de la consola, la canilla entera, la tapa del horno, le sale otro tumor (o algo que hay que operar) al pobre perro, y encima la concha de macri y la invasión sinfín de "excelentes dúplex 2 ambientes", que te dejan sin agua corriente y te ponen en la obligación de comprarte un tanque de agua que antes de que se superpueble tu barrio nunca jamás habías necesitado!
Mínimo, que el tanque me lo pague Mauricio.
Igual, renunciar fue lo mejor que hice en mi vida.
Sabelo vos, desgracia, y todas tus amigas.
Mínimo, que el tanque me lo pague Mauricio.
Igual, renunciar fue lo mejor que hice en mi vida.
Sabelo vos, desgracia, y todas tus amigas.
martes, 5 de abril de 2011
No me emborracharé bajo los puentes, II
Evaluación semanal de los cambios ante la ausencia de la obligación de trasladarse del domicilio propio a un ámbito laboral.
- El día no empieza antes de las diez de la mañana (capaz no suena tan transgresor pero para una mente obse que sabe que antes de las diez se consiguen las mejores frutas y verduras frescas, vaya que lo es).
- Tomo menos alcohol.
- Nunca laburé de uniforme. Llamativamente, justo en este momento, la vida me asignó un uniforme: no sé cómo ni por qué, pero siempre luzco jogginetas.
- El único pendiente que sigo evadiendo de mi lista de la semana pasada es sacar turno con el dentista.
- El porcentaje de cosas que me rompen las pelotas pasó de un 99% a menos de un 20%.
- El día no empieza antes de las diez de la mañana (capaz no suena tan transgresor pero para una mente obse que sabe que antes de las diez se consiguen las mejores frutas y verduras frescas, vaya que lo es).
- Tomo menos alcohol.
- Nunca laburé de uniforme. Llamativamente, justo en este momento, la vida me asignó un uniforme: no sé cómo ni por qué, pero siempre luzco jogginetas.
- El único pendiente que sigo evadiendo de mi lista de la semana pasada es sacar turno con el dentista.
- El porcentaje de cosas que me rompen las pelotas pasó de un 99% a menos de un 20%.
miércoles, 30 de marzo de 2011
No me emborracharé bajo los puentes, no cometeré faltas de estilo
Debo confesar que en ciertos momentos temí que en esta nueva etapa de desocupada fuera propensa a colgar y no hacer nada productivo.
Entonces hice una lista de las cosas que tengo por hacer.
El martes anoté nueve.
Hoy ya cumplí tres.
Y eso que para hacerlo tuve que viajar en colectivo, eso implicó que viaje al lado de un señor con pulóver de lana y campera en este día de temperatura primaveral/veraniega, y me olí todo el olor a humano cocinado por convección, y me la banqué, y al bajarme el alcohol en gel me lo pasé solo en las manos, no en todos los brazos, ni en la cara, ni en las fosas nasales para drogarme con olor rico.
No solo soy voluntariosa, sino que además estoy bajando mi estado obse.
Que lindo ser libre.
Entonces hice una lista de las cosas que tengo por hacer.
El martes anoté nueve.
Hoy ya cumplí tres.
Y eso que para hacerlo tuve que viajar en colectivo, eso implicó que viaje al lado de un señor con pulóver de lana y campera en este día de temperatura primaveral/veraniega, y me olí todo el olor a humano cocinado por convección, y me la banqué, y al bajarme el alcohol en gel me lo pasé solo en las manos, no en todos los brazos, ni en la cara, ni en las fosas nasales para drogarme con olor rico.
No solo soy voluntariosa, sino que además estoy bajando mi estado obse.
Que lindo ser libre.
martes, 29 de marzo de 2011
Volví
Estuve un mes entero de vacaciones, desconectada de todo y de todos.
Durante ese tiempo pude
- descansar
- intentar surfear
- andar kilómetros y kilómetros diarios en bicicleta
- comer asado muy seguido
- leer mucho
- sentir cómo la naturaleza manda
- fracasar estrepitosamente en el intento de surfear
- legalizar mi título de nena, al aprender a hacerme una trenza cosida
- ser inmensa e intensamente feliz
Y ahora, bueno, a la puta realidad
Durante ese tiempo pude
- descansar
- intentar surfear
- andar kilómetros y kilómetros diarios en bicicleta
- comer asado muy seguido
- leer mucho
- sentir cómo la naturaleza manda
- fracasar estrepitosamente en el intento de surfear
- legalizar mi título de nena, al aprender a hacerme una trenza cosida
- ser inmensa e intensamente feliz
Y ahora, bueno, a la puta realidad
viernes, 25 de febrero de 2011
Soy una madre sin hijos
Me veo en estos momentos, a sólo una hora cuarenta de mi retiro voluntario, repartiendo y explicando hojas y hojas de instrucciones de mis tareas mas críticas, y me siento como una madre dejándole a sus hijos huérfanos los teléfonos de la policía, de los bomberos, y del restorán adonde irá a cenar con su pretendiente.
No mires atrás
Hoy es mi último día laboral en relación de dependencia.
No caigo mucho en cuenta todavía, ansío la hora de salida, pero un poco como siempre, para irme.
Así que me borraré durante el tiempo que esté de vacaciones y cuando vuelva ya no serán relatos laborales los míos, o sí, serán de una persona que intenta ser laboralmente independiente.
Con este tipo de vivencias fue que entendí las películas o libros de terror o fantasía o mitología que veía de chica, cuando el protagonista corría de algo a riesgo de quedar estancado si miraba atrás.
A correr se ha dicho!
No caigo mucho en cuenta todavía, ansío la hora de salida, pero un poco como siempre, para irme.
Así que me borraré durante el tiempo que esté de vacaciones y cuando vuelva ya no serán relatos laborales los míos, o sí, serán de una persona que intenta ser laboralmente independiente.
Con este tipo de vivencias fue que entendí las películas o libros de terror o fantasía o mitología que veía de chica, cuando el protagonista corría de algo a riesgo de quedar estancado si miraba atrás.
A correr se ha dicho!
jueves, 24 de febrero de 2011
Interminable
Hoy es mi anteúltimo día laboral.
No doy más.
Me duele venir, es decir, tengo dolencias físicas, por cumplir, por la presión de terminar cosas, por la mala onda de quienes se ven afectados por mi partida, etc.
La semana pasada quería cámara lenta para disfrutar mi ida, ahora quiero fastforward para que sea mañana a la hora de salida y que me chupen bien la pija.
No doy más.
Me duele venir, es decir, tengo dolencias físicas, por cumplir, por la presión de terminar cosas, por la mala onda de quienes se ven afectados por mi partida, etc.
La semana pasada quería cámara lenta para disfrutar mi ida, ahora quiero fastforward para que sea mañana a la hora de salida y que me chupen bien la pija.
lunes, 21 de febrero de 2011
Yo estoy al derecho
Hay una persona nueva en mi trabajo.
No lo mencioné antes porque como ya me voy, la molestia que me ocasionan cotidianamente estos personajes ha disminuído mucho.
Para ir al grano rápido, la mina está del ojete.
Tiene cara de loca, actúa como loca, habla como loca, dice locuras.
Hoy, por ejemplo, quise ir al baño. Golpeé la puerta. Una voz me gritó "ya salgo" así que esperé, cosa que normalmente nunca hago.
Salió esta mujer.
Vistiéndose.
Sí, vistiéndose.
Se quedó en la puerta mientras se ponía un saquito y me dice "me tengo que terminar de vestir"
Claro.
La concha de tu madre!
No lo mencioné antes porque como ya me voy, la molestia que me ocasionan cotidianamente estos personajes ha disminuído mucho.
Para ir al grano rápido, la mina está del ojete.
Tiene cara de loca, actúa como loca, habla como loca, dice locuras.
Hoy, por ejemplo, quise ir al baño. Golpeé la puerta. Una voz me gritó "ya salgo" así que esperé, cosa que normalmente nunca hago.
Salió esta mujer.
Vistiéndose.
Sí, vistiéndose.
Se quedó en la puerta mientras se ponía un saquito y me dice "me tengo que terminar de vestir"
Claro.
La concha de tu madre!
jueves, 17 de febrero de 2011
Guardé los guantes de látex
Apareció el termo.
Por suerte no tuve que empezar a registrar los anos de mis compañeros.
Por suerte no tuve que empezar a registrar los anos de mis compañeros.
Hoy no es mi dia
Tenía que ir al dentista, me quedé dormida, tuve que gastar 30 pesos en un tacho.
Tenían que hacerme un conducto, no me lo hicieron, me pasaron el turno para cuando estoy de vacaciones.
Llego al trabajo, no anda el aire acondicionado.
Voy a mear, dejo el termo arriba del dispensar que está al lado del baño, entro al baño.
Veo que no hay toallas, voy a reponerlas.
Me dispongo a lavarme las manos, presiono el jabón, no hay, voy a buscarlo.
Salgo, agarro el termo para ponerle agua para los mates, no hay termo.
Busco el termo, no está.
Pregunto, nadie lo tiene.
Aparentemente, desapareció.
Y ahora voy a tener que empezar a revisarlos a todos por el culo.
Tenían que hacerme un conducto, no me lo hicieron, me pasaron el turno para cuando estoy de vacaciones.
Llego al trabajo, no anda el aire acondicionado.
Voy a mear, dejo el termo arriba del dispensar que está al lado del baño, entro al baño.
Veo que no hay toallas, voy a reponerlas.
Me dispongo a lavarme las manos, presiono el jabón, no hay, voy a buscarlo.
Salgo, agarro el termo para ponerle agua para los mates, no hay termo.
Busco el termo, no está.
Pregunto, nadie lo tiene.
Aparentemente, desapareció.
Y ahora voy a tener que empezar a revisarlos a todos por el culo.
miércoles, 16 de febrero de 2011
El asco, inversamente proporcional a mi partida
Ahora que sólo me quedan 8 días hábiles en esta oficina, me regocijo cuando voy al baño y pienso en cómo nunca mas voy a pisar este baño usado por mujeres conchudas, constipadas, malcogidas, malagente, sucias y asquerosas.
martes, 15 de febrero de 2011
Ojalá existiera la cámara lenta
Siempre sentí que mi vida era una película.
Siempre me pasaron cosas curiosas, o en verdad no, pero siempre me las ingenié para encontrarle la vuelta y ponerle dos cucharadas de fantasía.
Siempre musicalicé todos los momentos vividos.
Todos mis recuerdos, te juro no exagero, tienen banda de sonido.
Olor también, tengo muy buena memoria olfativa. Todavía recuerdo el perfume de mi mamá de cuando yo era bebé (el único momento en que nos llevamos bien), y me reconforta.
Mucho tiempo fantaseé con esta renuncia laboral.
Y ahora que es un hecho, que me queda el resto de hoy, el miércoles, el jueves, el viernes, y el próximo será el último lunes, y el último martes, y el último miércoles, y el último jueves y finalmente el último viernes, se me está pasando demasiado rápido.
No estoy pudiendo saborearlo.
Necesito poner cámara lenta.
No a la jornada laboral, sino a realmente disfrutar los momentos donde hago por última vez cada cosa que tanto fastidio me causó, y me desprendo de ella.
Siempre me pasaron cosas curiosas, o en verdad no, pero siempre me las ingenié para encontrarle la vuelta y ponerle dos cucharadas de fantasía.
Siempre musicalicé todos los momentos vividos.
Todos mis recuerdos, te juro no exagero, tienen banda de sonido.
Olor también, tengo muy buena memoria olfativa. Todavía recuerdo el perfume de mi mamá de cuando yo era bebé (el único momento en que nos llevamos bien), y me reconforta.
Mucho tiempo fantaseé con esta renuncia laboral.
Y ahora que es un hecho, que me queda el resto de hoy, el miércoles, el jueves, el viernes, y el próximo será el último lunes, y el último martes, y el último miércoles, y el último jueves y finalmente el último viernes, se me está pasando demasiado rápido.
No estoy pudiendo saborearlo.
Necesito poner cámara lenta.
No a la jornada laboral, sino a realmente disfrutar los momentos donde hago por última vez cada cosa que tanto fastidio me causó, y me desprendo de ella.
Tourette o idiotez?
Me pasa muy seguido hacer o decir cosas muy pelotudas involuntariamente.
Por ejemplo, el sábado al mediodía llamé a un restorán para saber si abría el domingo.
Ante la negativa, pregunté si iba a estar abierto esa noche.
Sábado a la noche.
Primero, obvio que va a abrir sábado a la noche. Uno de los días más populares para las salidas de la gente.
Segundo, yo no iba a salir a comer el sábado a la noche, iba a salir a almorzar el domingo.
Lo tenía clarísimo.
Pero algo me impulsó a agregar eso. No sé por qué. El tipo me contestó que sí, a lo que yo dije fantástico, y corté.
En otra época siempre agregaba un "suerte" al despedirme de alguien.
Está bien desear suerte.
Pero estas no eran situaciones para cerrar con un "suerte".
Eran mas bien situaciones donde toda la onda se cortaba con ese "suerte".
Si bien recién hace poquito me he logrado construir una autoestima, su anterior carencia no justifica estos autoboicots.
Hoy, me convidaron con masitas en el trabajo.
Odio las cerezas en conserva. No me gustan ni dos carajos.
¿Cual agarré?
La de la cereza mas grande y reluciente.
Me cago en mi.
Por ejemplo, el sábado al mediodía llamé a un restorán para saber si abría el domingo.
Ante la negativa, pregunté si iba a estar abierto esa noche.
Sábado a la noche.
Primero, obvio que va a abrir sábado a la noche. Uno de los días más populares para las salidas de la gente.
Segundo, yo no iba a salir a comer el sábado a la noche, iba a salir a almorzar el domingo.
Lo tenía clarísimo.
Pero algo me impulsó a agregar eso. No sé por qué. El tipo me contestó que sí, a lo que yo dije fantástico, y corté.
En otra época siempre agregaba un "suerte" al despedirme de alguien.
Está bien desear suerte.
Pero estas no eran situaciones para cerrar con un "suerte".
Eran mas bien situaciones donde toda la onda se cortaba con ese "suerte".
Si bien recién hace poquito me he logrado construir una autoestima, su anterior carencia no justifica estos autoboicots.
Hoy, me convidaron con masitas en el trabajo.
Odio las cerezas en conserva. No me gustan ni dos carajos.
¿Cual agarré?
La de la cereza mas grande y reluciente.
Me cago en mi.
lunes, 14 de febrero de 2011
En cualquier momento me dan el título
La verdad es que soy una mina que está negada con todo el universo computadoril.
No entiendo nada de computadoras, ni tengo ganas de hacerlo.
Me fastidia.
En mi infancia sólo usaba la Commodore 64 para jueguitos, y las siguientes computadoras que compartí con mi hermano las usé exclusivamente para jugar.
Claro que soy de la generación que no tuvo internet hasta los veinte años.
Después, cuando me mudé, no tuve computadora propia hasta unos masomenos unos 5 años después, que me compré una notebook. Me salía lo mismo que una super computadora pero opté por la notebook sólo porque soy una conchuda que no quería cables sueltos juntando mugre.
Hace una semana mi compu del trabajo me daba un error que nadie podía resolver.
Pedí ayuda a todos, y nadie me lo pudo arreglar.
Hoy dije basta.
Entré en un foro, busqué la solución de menos pasos a seguir, sin intentar entenderla, y la seguí al pie de la letra.
Lo arreglé.
Ahora sé que cuando esté desocupada me puedo dedicar tranquilamente a reparación y mantenimiento de pc´s.
No entiendo nada de computadoras, ni tengo ganas de hacerlo.
Me fastidia.
En mi infancia sólo usaba la Commodore 64 para jueguitos, y las siguientes computadoras que compartí con mi hermano las usé exclusivamente para jugar.
Claro que soy de la generación que no tuvo internet hasta los veinte años.
Después, cuando me mudé, no tuve computadora propia hasta unos masomenos unos 5 años después, que me compré una notebook. Me salía lo mismo que una super computadora pero opté por la notebook sólo porque soy una conchuda que no quería cables sueltos juntando mugre.
Hace una semana mi compu del trabajo me daba un error que nadie podía resolver.
Pedí ayuda a todos, y nadie me lo pudo arreglar.
Hoy dije basta.
Entré en un foro, busqué la solución de menos pasos a seguir, sin intentar entenderla, y la seguí al pie de la letra.
Lo arreglé.
Ahora sé que cuando esté desocupada me puedo dedicar tranquilamente a reparación y mantenimiento de pc´s.
martes, 8 de febrero de 2011
Rutina, rutina y rutina.
1 - Salí 2 (sí, tan sólo dos) minutos más tarde de lo usual de mi casa para el trabajo y eso me significó una demora de 20 (sí, veinte) minutos en la hora de llegada.
Lo chequeé con el reloj, de posta.
2 - Nunca me gustó ir al colegio. Hoy, muchísimos años después de haber egresado, comprobé que ver las vidrieras plagadas de productos de librería escolar, uniformes y equipos de gimnasia en febrero, me produce el mismo nivel de angustia que cuando iba a la primaria.
Lo chequeé con el reloj, de posta.
2 - Nunca me gustó ir al colegio. Hoy, muchísimos años después de haber egresado, comprobé que ver las vidrieras plagadas de productos de librería escolar, uniformes y equipos de gimnasia en febrero, me produce el mismo nivel de angustia que cuando iba a la primaria.
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