miércoles, 29 de diciembre de 2010

Top 3 de odios laborales relacionados con internet

1- Los avisos de vencimiento de clave:
"Su clave vencerá en 20 días" pero es sólo un aviso, no la puedo modificar en ese momento, así que tengo que vivir una cuenta regresiva de 20 días totalmente innecesaria lidiando cada vez que entro a esa página con un cartel irritante de seudo fin del mundo.

2-TODAS las publicidades pop up o de las otras que no se cómo mierda se llaman que se aparecen por toda la pantalla tapando las cosas que sí interesan y con los botones que te permitirían cerrarla todos escondidos dando que cada dos por tres termino en un sitio cormillot o similar.

3- Que la empresa que provee el servicio celular al lugar donde trabajo sea Movistar, que yo sea la encargada de la comunicación con Movistar, que todo Movistar sea una empresa tan de mierda con un servicio tan del ojete y que encima su herramienta de comunicación sea ese Web Ticketing del ORRRRTOOOOOOOOOOOOO!

martes, 28 de diciembre de 2010

Esos extraños sentimientos

Hace unos seis meses tengo un jefe nuevo. Su apodo es "Silvio", por una notable similitud con el reconocido personaje Silvio Soldán.
Silvio es un pelotudo. Odiar no cuesta nada, como todos sabemos, pero con Silvio hay algo que me traba. O varias cosas.
Primero, le tiembla la mano. Eso me inspira una suerte de compasión, que limita cualquier arranque de ira que podría tener hacia él. Además, su vida es muy triste. Es un tipo grande, solo. Pasó la navidad en un restorán. A mi la navidad me chupa la pija, pero hay que reconocer que pasarla en un restorán es un golpe bajo.
Silvio es como una película argentina, un drama cotidiano estandarizado.
Por último, Silvio hace chistes. Los peores, menos originales, repetidos hasta el hartazgo y menos graciosos chistes que podrían ocurrírsele a una persona. Por ejemplo, ayer, 38 grados, tira al entrar un ¿tienen frío acá?. La respuesta mía, a cara desencajada, roja, abanicada por papeles laborales, se limitó a un seco NO. Silvio se río tanto festejándose a sí mismo que se ahogó con su propia risa.

Nunca podría odiar a Silvio.

lunes, 27 de diciembre de 2010

VerAno

Escuchado esta mañana en el noticiero:

"... para hoy y mañana se esperan máximas de entre 36 y 37 grados, pero el alivio llega el miércoles con máximas de 32..."

¿Alivio? ¿32?! ¿ Pero por qué no venís y me lamés el orto, hija de una convención de putas!?!?

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Charlas con mi compañera

Diálogos con mi compañera:

Ella: -¿Hoy es 22?
Yo: -Si, eso dicen…
Ella: -¿Quiénes?


Ella:-hay alerta amarillo por el calor
Yo:- y que es alerta amarillo
Ella: -No sé
Yo: -entonces?
Ella: (visiblemente incómoda) -no, estaba preguntando a ver si ustedes sabían
Yo: -Nena, clarín miente, votá a Cristina
Ella: -bueno


Mi jefe se quiere llevar el regalo que le compre a mi sobrino, y me dice:
Él: -Decile que Papá Noel es la encarnación del consumismo, que las fuerzas productivas dejaron de crecer, por lo tanto la única alternativa es socialismo o barbarie
Ella: -No le puede decir eso porque el nene no la va a entender, ¡los nenes no sabes que los regalos se compran!
Él: -…
Yo: -…


Me quedo preguntándome si se será más feliz siendo permanentemente un ser literal.

El calor y los valores

Comprobé que la resistencia que tengo a dejar en descubierto las numerosas arañitas violetas fosforescentes que se están apoderando de mis piernas cual peste bubónica reproduciéndose escandalosamente desde que crucé la barrera de los 30 es inversamente proporcional al calor que hace.

En otras palabras, cuanto mas calor, menos pudor.

martes, 21 de diciembre de 2010

Poesía fiestera

"Antes de prender un cohete
deslizalo bien adentro de tu ojete
una vez enterrado prende la mecha
y cuando haya explotado
contemplá tu cagadera deshecha
Si te gustó, seguí destrozando tu ano
detonando pirotecnia berreta en cuatro
usando una sola mano
Si no te gustó, no tires mas cohetes
por los animales, por mí, por vos y por tu ojete"

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Sin querer queriendo me meto en la polémica

Descreo de la política.

Descreo de la política por ser una actividad humana.

Descreo de los humanos porque tienen una esencia egoísta que desde que tengo uso de razón me parece que es la traba para cualquier progreso social.

Me molesta que un tipo robe espacio del asiento en el bondi, me molesta que unos niños maleducados me apunten con un puntero láser mientras cuelgo la ropa en mi casa, me molestó vivir 3 años con un vecino esquizofrénico paranoico que no tomaba su medicación y cuya familia lo dejó abandonado, pero no me molesta que otras personas vayan a ocupar unas tierras. Y no me molestaría tampoco que se las regalen.

No me parece descabellado que un tipo o mina que labura en negro 16 horas por día con una familia a cargo quiera una casa propia.

Me parece injusto capaz que tenga seis pibes y tenga que abocarse a ellos y toda su vida quede reducida a la supervivencia y manutención.

No me molesta que una persona a la que le va mal en su país venga a este a probar mejor suerte.

Y ojo que no me gustan los pobres. Tampoco me disgustan, lo que digo es que no soy la minita educada y con laburo que va cada tanto a las villas a regalar su ropa usada ni de vacaciones al norte a sacarse fotos con los niños y las quenas. Mientras crecía tuve amigos y compañeros de colegio que vivían en villas y no los ví nunca como distintos a mi.

Me molesta que a alguien le importe que le regalen una casa a otro. Obvio que también me gustaría que me regalen una casa a mí. Pero si esa es la causa de la molestia, move el ojete. Plantate. Quejate. Hacelo saber. No lo digas porque a otro se lo dieron. Queré que te regalen una desde el vamos. Y hacé barullo. Hacete oir. Hacé una revolución.

¿O el problema es tener un vecino pobre? Mejor dicho, ¿el problema sería tener un vecino maleducado y que no te respete? Si bien es cierto que es molesta la gente maleducada, que es molesta la gente oportunista, que es molesta la gente garca, también es cierto que pueden ser eso siendo ricos, pobres, nacionales, importados, hombres, mujeres, o niños.

Convengamos que el forro es forro sin distinción de origen social, género, edad, orientación sexual, religión, etc.

Entonces el problema que debería preocuparte es otro, y tiene que ver un poco mas con la educación, y con los valores, y los códigos, y el respeto.

Y eso siempre, pero siempre, arranca desde uno. Desde uno y su trato con el pequeño e inmediato primer círculo de gente que te rodea.

Si desde ahí vamos como el culo, no esperes nada de la vida.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Nos rompieron el orto!

Una paloma mensajera acaba de entrar por la ventana de nuestras oficinas clandestinas con un papelito atado a su patita que dice "Chupala!"

Lamentablemente no hemos sido seleccionadas para la siguiente etapa del concurso. No obstante, estamos muy contentas porque tenemos muchos nuevos seguidores.

Queremos agradecer a todos los que nos hicieron el aguante y se tomaron el tiempo para votarnos (aunque lo hayan hecho por la promesa de unos choripanes y vino que, bueno, la verdad, lamentablemente no estamos en condiciones de cumplir...)

Gracias!!!

Si, te lo digo, y no te lo mando a decir

El sábado fui a un casamiento.

No voy a ponerme a mencionar todas las observaciones cliché que pueden salir de una minita que desprecia el matrimonio como institución social, me voy a detener sólo en una idea:

una fiesta de casamiento es un evento donde por lo general la gente intenta ir lo más espléndida posible, y pasan mucho tiempo previo (desde que se enteran del casorio inminente, meses o semanas antes) planeando el vestuario, peinado y maquillaje, entonces pienso: si eso es lo mejor que pudiste hacer con vos mismo, como te verás en la vida cotidiana.

Eso es todo.

viernes, 10 de diciembre de 2010

La palabra del día

Hoy me desperté con una palabra resonando constantemente en mi cabeza:

ENVERGADURA

Camino al trabajo me la pasé armando y desarmando ingeniosos juegos de palabras (que en realidad no eran ni ingeniosos ni juegos de palabras sino la repetición de las palabras "en verga dura - en verga dura, y así) , por lo que decidí buscarla en el diccionario de la Real Academia cuando llegara, para ver que dichosa ocurrencia me generaría su definición. Cuando llegué no había internet, líos, más líos, que pin, que pan, envergadura por aquí y por allá, y ahora que volvió internet la busqué.

Y la investigación tomó otro rumbo. Las definiciones no me hicieron reír, pero pasé de "envergadura" a "envergar" (palabra que me viene muy bien para utilizar en discusiones con choferes de colectivos o moskitas mierdas), de ahí entré en "verga" para llegar a "vergajo". Brillante.

Vergajo: verga del toro, que después de cortada, seca y retorcida, se usa como látigo.

Mi dosis matutina de gore fue cubierta.

martes, 7 de diciembre de 2010

El dichoso control ginecológico anual

Hoy fui a la ginecóloga. Tenía que hacerme mi control anual y algo más: verificar que la bendición más grande que me ha dado la vida fuera real.

Después de horas de angustia por el miedo a que el resultado de mi visita no fuera el que esperaba, llegué al consultorio.

Una vez en la sala de espera, no podía ni leer una revista. Me distraía, estaba nerviosa, mi mente se iba por otros rumbos, miraba a la gente, las grietas de las paredes, buscaba melodías para tararear sobre la base del ruido del inodoro perdiendo, en fin, estaba más que ansiosa.

Cuestión que llegó mi turno. Hola cómo te vá Genial, vos? Bárbaro, contáme por qué venís, el control, ah claro hace un año ya, bueno, contáme, estás menstruando bien? no. ¿No? No, desde la última visita no menstrúo. Pero pará eso fue... hace un año! si, hace un año y medio no menstrúo, te acordás? Me dijiste que estaba todo bien, por la pastilla. Ah cuál tomabas vos? XXX (no revelaré esta información al público) Ah sí sí, suele pasar. No me la vas a hacer cambiar? No, para nada, ahora te reviso, hacemos una ecografía de control y seguís con la misma.

Sigo sin menstruar.

Gracias doctora. Te quiero.

Hace oficialmente un año y medio, dieciocho meses, que no me sangra la amiga. Dieciocho meses. Y estoy sana.

Soy la mujer más feliz del mundo.

No gasto plata en tampones, puedo coger todos los días del mes sin ninguna molestia ni dolor, no tengo histeria pre menstrual.

Soy, definitivamente, la mujer más pero más feliz del mundo.

Acoso

No me estoy llevando bien con la naturaleza. En realidad no me llevo bien con los seres animados.
El viernes se me metió una libélula en la cocina, obvio que cerré la puerta con la esperanza de que que encuentre sola la salida. Esta mañana me despertó una paloma que se me metió por la ventana, me tapé y empecé a rezar. Por suerte es un poco más inteligente que la libélula y encontró la salida.
Y ahora vino mi compañera con su hijo. Ya no doy más.

Para que nos voten, si así les place



Acá dejo el link para que nos voten en el concurso, si creen que lo merecemos.
Si no, no hay drama, al fin, la vida es un constante sacar la tapita de seguir participando.





https://spreadsheets.google.com/viewform?formkey=dGNqajYyVHlJSTdmRW16UW5jRUFpTkE6MQ





Gracias!

lunes, 6 de diciembre de 2010

Podría declararlo un empate

Hoy, volviendo del trabajo, me subí al bondi y me senté en un asiento de dos, del lado de la ventana, con la esperanza de apaciguar el intenso calor.

Como era de esperar ¿adivinen quién, de la larga fila de personas esperando el bondi, se sentó al lado mío? Un hombre, y no sólo un hombre, el hombre de mayor volumen corporal.

Previsora y astuta, antes de que llegue al asiento abrí ligeramente las piernas de modo tal que ocupé toda mi área, hasta sus límites. Aún con esa táctica me veía chiquita e insignificante. El hombre sentó su voluminoso cuerpo, dejando su pierna derecha apoyada en mi pierna izquierda.
Pese a mi sufrimiento interno, y la calor, no me inmuté.

Resistí veinticinco cuadras hasta que el señor corrió su pierna. Ojo, no la corrió demasiado, a simple vista parecía estar apoyada en la mía, pero estaban separadas por una distancia de no sé, menos de un centímetro. Sonreí triunfal, y lo miré de reojo. Apoyé mi cabeza en la ventana para disfrutar las bocanadas de aire tibio que me daba la insólita poca velocidad del colectivo.

A las treinta y cinco cuadras, el señor corrió más todavía la pierna hacia su lado, refutando la creencia popular de que una persona corpulenta sobra hacia los costados del asiento promedio de un transporte público. El señor entraba bien, y justo, en el asiento. El aire se abría paso entre nuestras piernas, refrescándonos.

Cinco cuadras antes de bajar, el señor apoyó toda su pierna de lleno en la mía, otra vez. Hijo de puta. Lo miré con odio, y él miró hacia el otro lado. Sabiendo que solo estaba a dos semáforos, apoyé mas mi pierna en la de él, al tiempo que pensaba "¿querés jugar sucio? ¿te gusta esto, roñoso?".

Ninguno de los dos cedió.

Llegando a la esquina previa de mi destino, me levanté para bajar, porque mi neurosis no estaba tan a pleno como para hacerme pasar de parada tan sólo para ganar una estúpida pelea de piernas.

Mientras tocaba timbre lo miré al señor, y volvió a esquivar mis ojos.

Quería decirle, y si por casualidad llega a este blog, te lo digo a vos, roñosito, sabélo: Lo nuestro no terminó.

El Esplin se la cree

Confiamos en que por la cantidad de veces que decimos la palabra PIJA en este blog, ganaremos como el blog femenino del año... !

viernes, 3 de diciembre de 2010

Tengo puesta una tanga de mi vieja (?)

No hace falta ser muy perspicaz para darse cuenta que durante las 9 horas que abarca mi horario laboral (más la hora de viaje, 10) no hay poronga que me venga bien. Ojo, voy a hacer algo al respecto, no me creo víctima de un destino, pero tengo que bancar hasta que termine el verano y bueno, entretanto, me quejo.

Entonces, de veinticuatro horas que tiene el día tengo diez de intolerancia extrema, seis de sueño (si no me visita el insomnio) y ocho horas buenas, de porongas que sí me caben, que también en un tiro se me consumen un par por quehaceres y obligaciones domésticas, pero me gusta cocinar y limpiar y demases, asi que las cuento entre las horas buenas.

El punto es que a veces durante mis horas buenas algo me saca. Y el otro día me pasó y me quedó atravesado y me sigue quedando y lo quiero compartir.

Yo me considero en líneas generales una persona bien hablada. Gramaticalmente hablando, porque me encanta decir pija, orto, ojete, carajo, hijodeputa, laconchadetumadre, laconchadetureputisimaymalcogidamadredelculodetuputavieja, y combinaciones de ese tipo. Pero gramaticalmente, una lady. Me gusta decir "QUE", me gusta conjugar bien el verbo HABER, evito decir DE antes de QUE cuando no corresponde, y podría seguir pero voy a perder el punto. La cuestión es que jamás, pero jamás, uso abreviaciones contemporáneas ni modismos derivados del chat y el mensaje de texto. Los odio, los desprecio, de la misma manera que un mayor desprecia las ocurrencias de la juventud. Sin razón mas que el hecho de que no me gusta leerlas. No me gusta cruzarme palabras así. Me rompe las pelotas.

Y una cosa que me irrita tanto o más todavía, es la maldita y estúpida costumbre de decir una pelotudez, y poner un signo de pregunta detrás, que por lo que ví y asocié parece desligar al emisor de su mensaje, o disminuir el porcentaje de pelotudez evidente de lo que acaba de decir, y/o, sirve para decir algo real, pero que quede como "chiste". Ejemplos: cuando leo un libro, empiezo por el final(?); me re calienta mi compañerito de la facu (?); los sábados a la tarde estoy ocupad@ introduciéndome bananas en el orto (?).

Qué carajo!

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Consejos útiles

La capacidad de discernir cuando es oportuno reírse y cuando no lo es, no debiera ser una cualidad a despreciar, especialmente para las moskitas mierdas.

La frágil careta del comportamiento políticamente correcto puede evaporarse en un segundo y para siempre ante una risa inoportuna.

martes, 30 de noviembre de 2010

Crónica cotidiana: No doy más

Entre la hija de puta que dejó la bolsa de azúcar rota en la "alacena", sin avisar, volviéndome a las 9.05 am en la boluda que se volcó un kilo de azúcar encima; y que pasé todo el día escuchando la infinita cantidad de sonora flema que escupe mi jefe en su baño jerárquico (que está inconvenientemente ubicado detrás de mi escritorio) mi en principio apacible día se transformó en uno de esos donde ahora el bondi no me para y reaccionaré de una de dos posibles formas:

1 - me pondré a llorar como una idiota

2 - me treparé por la ventana del chofer a escupirlo en la cara

lunes, 29 de noviembre de 2010

Crónica Cotidiana

¿No te pasa de anotar algo a mano en un papel, en medio del frenesí laboral o por qué no, de la vida, a sabiendas de que es un dato importante que seguramente olvidarás dado el quilombo que te está envolviendo en ese instante?

Y encima te sentís re astuta de tomar la precaución de anotarlo, y lo hacés con una mano en el teléfono, otra en el teclado de la compu, otra en el celular, y otra en la impresora, y con una quinta mano, subiendo una ceja en gesto soberbio, agarrás la birome y anotás en uno de esos simpáticos cuadrados de papel con adhesivo detrás una sola palabra, porque encima te creés un As de la síntesis, y confías que con unas pocas letras resumís toda una idea.

Y te lo pegás en el monitor, para después pasarte la primer hora laboral del lunes mirándolo fijo y tratando de descifrar a qué carajo se refiere.

Mi anotación fue

"Quert"

viernes, 26 de noviembre de 2010

El maldito baño laboral

Esto es increíble.

Acabo de ir al baño de mujeres de mi trabajo.

Hay tres opciones:

A - Una de las chicas tiene pene, se masturbó y acabó en la tabla, dejando un importante lechazo chorreando

B - Una de las chicas debe visitar urgentemente al ginecólogo porque tiene un exceso de producción de flujo

C - Una de las chicas batió crema en el baño

¿Por qué?

¿Por qué carajo el hacer consciente un deseo no es un hecho temporalmente próximo a la materialización del mismo, sea ésta exitosa o no? El ansia es insoportablemente insoportable!

Piropos Insólitos

Hoy viniendo a laburar me dijeron

"qué capuchita, bebé"

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Empezó el día nro 1 post vacaciones

Llego, me siento, la silla me quedaba bajita.
Miro a mi lado, la mosquita mierda tiene la silla alta.

Quiero imaginar el momento de la semana pasada donde la mosquita mierda miró a su lado, vio la silla alta, la deseó, y decidió hurtársela para su estúpido traste mosquimierdo en colores pastel.

Hay que ser mosquita mierda eh.

martes, 23 de noviembre de 2010

Martes 23, 22.40 hs

Se acabaron mis vacaciones.

En verdad se acabaron ayer, pasa que me puso tan pero tan mal la realidad de tener que volver a trabajar, que hoy falté.

Tenía razones, no fue un faltazo por que sí. Pero a decir verdad, esas razones no me frenaron antes. Muchas otras veces, ante causas similares o mas graves aún, opté por cumplir mis obligaciones.

Hoy no.

No podía.

Fui feliz. No trabajar me hizo feliz.

Caer en cuenta que ese limbo se me terminaba, me puso en puta.

No voy, dije.

No voy, y me chupa la pija.

Yo HOY no vuelvo.

No podía.

Así que no fui.

¿Y sabés qué?

LA PASÉ GENIAL

martes, 16 de noviembre de 2010

Mi intachable vocación de servicio

Estoy de vacaciones, por eso no escribo, porque soy sumamente feliz y la estoy pasando de fiesta, realmente envidiable lo mío, no tengo nah de qué quejarme.

Bah sí, se me acabó el fernet y tengo que ir al chino. Ahora me voy a calzar la joggineta de algodón gastado y las ojotas, no combinadas con una linda camisita brillosa, uniforme habitual para las compras en el chino.

Igual acá, en mi paraíso personal y egoísta, los recuerdo a ustedes, los que no tienen mi suerte y están ahí a la merced de la más rígida rutina

Entonces les quiero compartir esta película clásica con la que tantas veces me he sentido identificada


http://www.cuevana.com/peliculas/2438/la-fiaca/


"Al laburo no voy... al laburo no voy... yo no voyyyyy al laaaabuuuuroooooo.... al laburo no voy!"

viernes, 12 de noviembre de 2010

Chau

La semana que viene no vengo a laburar. Me tomo los últimos días pendientes del período vacacional 2009.

Lo único que tengo para decir al respecto es

ENHORABUENA PARA MI, Y ME CHUPAN BIEN LA PIJA MILLON DE FORROS DEL OJETE E HIJOS DE CONCHA SECA!

beso

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Mitología laboral

(Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia)

"Creer en el sentido común es la primer falta de sentido común" dijo alguien, alguna vez.

Persona A: "Persona B, necesito que llames a esta Persona C para tramitarle un Asunto X, es urgentísimo"
Persona B: "Ok, pasámelo, YA lo hago"

Seis horas después

Persona B: "Persona A, no pude comunicarme con Persona C al número de celular que me pasaste. No atiende, es imposible"

Persona A: "Que raro.¿En todo el día? ¿Cuántas veces llamaste?"

(La pregunta le puede parecer estúpida al lector, pero no, no lo es, HAY que preguntarlo, porque se sospecha firmemente la respuesta)

Persona B: "Una"


Este personaje es la GordaPutaTirapedo. Vive con con una mano en las medialunas de manteca y otra en la cajeta. Y se arrastra por la vida a la velocidad de una babosa muerta.

En tu vida seguro hay una.

martes, 9 de noviembre de 2010

Mirame a los ojos cuando te hablo!

¿Por qué hay días donde uno simplemente despierta marcado en una de las formas más ridículas y risibles que existe? Así, fácil, concreto, de la noche a la mañana, sin previo aviso.

Me refiero a la del gran grano colorado en la punta de la nariz. ¿Por qué?

Vale aclarar que yo soy de piel bien pálida, o sea, del blanco, mas clarito todavía... convirtiendo a ese satánico punto rojo en una marca mucho mas que evidente.

¿Es una señal de Dios para marcar de forma grosera y acusadora a aquellos pecadores, albergadores de pensamientos impuros y obscenos? Deberían pues andar todos con el puto grano en la nariz.

¿Una señal del Diablo, para marcar a sus posibles sucesores? Genial, pero poneme cuernos, una cola, un tridente, que nadie me va a tomar en serio con una nariz de payaso.

¿O se trata de un desafío para mis interlocutores, que deberán tratar de evitar llevar la vista al grano en cada interacción con mi persona?

Sea lo que sea, no da. No da en absoluto andar con esta estúpida nariz al doble de su tamaño por la hinchazón y con este tono rojibordáceo escandaloso.

No da.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Lunes, la conch# d! t) madr

Hoy llegué tarde al trabajo otra vez. En esta ocasión, los hisopos me hicieron un motín. Ya se les está haciendo costumbre, aunque sinceramente, no entiendo por qué. Creo que es rebelión un tanto adolescente, sin causa, sólo necesidad de molestar.
Porque, convengamos ¿adónde va a ir un grupo de entre cincuenta y setenta hisopos, que no tienen piernas? No tienen piernas, y no son flexibles como para arrastrarse tampoco. El mejor movimiento que tienen es ese, de asomar sus cabecitas desordenadas para impedir el correcto cierre de la tapa del paquete, e inclinarse todos del mismo lado para provocar la desestabilización y caída del mismo desde el estante del mueble del baño hacia el piso, para terminar desparramándose por toda la superficie del baño. ¿Y ahí que hacen? Nada, se quedan tirados, holgazaneando, esperando que una los junte y los vuelva a meter en el paquete, para, de tanto en tanto, volver a repetir la operación.
Esa es toda la diversión que puede existir en la vida de un hisopo.

Ahora que lo pienso, sí los entiendo.

jueves, 4 de noviembre de 2010

El esplin se pone científico

En el día de hoy he llegado a un descubrimiento asombroso:

La gente pelotuda parece ser tan pelotuda como es posible, es decir, como si la pelotudez tuviese un tope. Actúan siempre en un umbral que simula ser el máximo concebible de pelotudez. Pero la pelotudez, cual cualidad hermafrodita que vive a coito ininterrumpido consigo misma, se reproduce con la misma fertilidad de las ratas o de los conejos, y aumenta su propio nivel de pelotudez en forma multiplicativa equivalente a su, si no me quedo corta, cuadrado, y no sólo eso, la pelotudez también es contagiosa como rabia de zombie, y basta solo el contacto verbal con un pelotudo, para verse envuelto y contagiado, causándose epidemias de pelotudez en cuestiones de segundos.

martes, 2 de noviembre de 2010

¿Para qué?

Me compré una bicicleta fija. Sí, ya sé: soy una conchuda. Lo sé muy bien.
Todo empezó porque iba a venir a laburar en bici pero me da miedo todas las avenidas con conductores irrespetuosos del ciclista que tendría que transitar, y a la vez tenía necesidad de algún tipo de ejercicio aeróbico, para aumentar mi capacidad pulmonar y además fortalecer mi gran concha y poder ser más conchuda todavía, y acá estoy.
Tres días hace que la uso.
No puedo dejar de notar su correspondencia con la vida misma.
Pedalear, y pedalear y pedalear, y no llegar jamás a ningún lado.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Noviembre

Mi almanaque laboral me fastidia. Me genera un profundo deseo de arremeterlo violentamente, partirlo en mil pedacitos y tirarlo por el inodoro.


Hoy a los treinta minutos de estar trabajando lo consulté desde el rabillo del ojo para calcular cuántos días faltan para algo, y ví que seguía en octubre. Como me desperté con una lucidez que no deja de sorprenderme, lo tomé entre mis manos para dar vuelta la hoja y pasar al mes de noviembre. Inmediatamente me sacó de quicio.

Debo describir mi almanaque laboral para que entiendan el por qué de mi ira.


Es de esos que se arman en un seudo triángulo, con hojas de unos 18 por 8 cm, divididas en dos principales sectores: el almanaque propiamente dicho, esto es de manera horizontal mes y año, con el despliegue debajo de el detalle de los números y los días de semana, y a la izquierda un dibujito de un cuadro de una presunta artista plástica, cuyo nombre no revelaremos para no tener problemas legales.


La obra de octubre se llama “La belleza del amor”, y es un paisaje, con dos casitas al frente y cuatro parejas, abrazados o dándose besitos, más una mujer que se asoma por una ventana con un bretel caído, no sé si debido a la embestida del amor o sólo a un bretel flojo.


En noviembre tenemos a “Mi manera de decir te amo”, con un paisaje tipo lago de Palermo y esta vez 9 (sí, nueve) parejas desparramadas por el cuadro expresándose amor, en formas tan naturales como: navegando en botecitos en el lago, dedicándose un temita con la criolla, besitos, leyendo, dándose flores, bailando y pintando un cuadro.


Las nauseas son incontenibles.


Para no hacer esto más asqueroso todavía resumo: doce meses. Enero “Fiestas” (casita mersa en bosque mersa con gallinas y patos y un buzón lleno de obsequios), Febrero “Enamorados en el lago de Palermo” (parejas), Marzo “Jardín del Abasto” (parejas comprando flores), Abril “En el sur” (parejas en una casita con lago), Mayo “Viva el Amor” (parejas y hasta un caballo tirando de un carruaje con un gil manejando y un par de recién casados, giles también), Junio “La mágica seducción del tango” (parejas, bailando tango, claro), Julio “Primavera en Bariloche (familia en parejas: abuelos, padres, hijos, gatos y perros), Agosto “La morocha del Abasto” (parejas y un tipo dando una serenata), Septiembre “Te amo” ( …), Octubre y Noviembre ya los dije, Diciembre “Barrio del Abasto” (mismo cuadro de “Jardín del Abasto” pero en otros colores, y más parejas).



No lo entiendo. Juro que no lo entiendo.

martes, 26 de octubre de 2010

Mi problema neurológico

Durante mi jornada laboral cumplo múltiples funciones, porque además de ser una empleada (o antes) soy un ama de casa (desesperada, como se puso de moda).

Empleada. Odio completar la sección "ocupación" de los formularios de cualquier cosa... "empleada" ... según la RAE "persona que desempeña un destino o empleo"... "destino" "encadenamiento de los sucesos considerado como necesario y fatal".

Bueno, decía, hago las compras virtuales en el supermercado (porque ni en pedo, pero ni en pedo, me meto a uno a hacer una cola para comprar) y pago los impuestos por otro sitio web muy conocido, que también tiene la virtud de evitar las colas.

La cuestión es que hace dos semanas me venció la clave de ocho dígitos para hacer estos pagos. Hábil y astuta, ideé unos ocho dígitos fantásticos, basados en reglas memotécnicas que refirieran a asuntos inolvidables. No la anoté, como nunca hago, para no dejar evidencias (y porque pierdo los papelitos donde las anoto).

Hoy tengo que pagar y, como era obvio que pasaría, no tengo la más puta idea de que mugrosos ocho dígitos elegí ni que estúpida regla memotécnica usé ni a que situación supuestamente inolvidable referían.

viernes, 22 de octubre de 2010

Seré una marmota

¿No se les hizo interminable esta semana?

¿Vieron el día de la marmota? ¿La película? El título original es Groundhog day. Está buena. Tiene algunas mersadas románticas, pero zafa.

Mi vida laboral es como el argumento principal de la película. Podría creer muy fácilmente que todos los días es el mismo día y que no transcurren semanas laborales una tras otra, y así años, y así mi existencia. Algunas realidades como por ejemplo el hecho de que el almanaque avanza, me hacen ver que no. Igual eso podría no ser tan así. Bueno, irrefutable es la eventual necesidad de la depilación, eso sí me comprueba que los días cambian.

Todos los putos días laborales me despierto a la misma hora, o sea la hora límite que me permite el margen mínimo necesario para llegar no tan tarde al trabajo, digamos dentro de los quince minutos posteriores a mi horario de entrada. Todos los días con el mismo tema musical, todos los días prendo el mismo noticiero para ver el clima y chequear si llegó el fin del mundo, y todos los días dan las mismas noticias, todos los días me visto, me tomo un vaso de leche a la vez que trato de disimular las consecuencias de la batalla que cada noche se libera entre mi almohada y mi pelo, todos los días me lavo la cara con jabón (sí con jabón, por más que una dermatóloga me haya quitado la categoría de mujer en una consulta donde me notificó que "las mujeres no nos lavamos la cara con jabón), todos los días entre esas actividades se me hace tarde y salgo más tarde todavía, todos los días llego y hago los mismos comentarios vacíos, recibo los mismos comentarios vacíos, me hago el mate, prendo la compu, hago la primer tarea, después escribo en el blog, después sigo con mis tareas rutinarias, todos los días salgo a almorzar a la misma hora, al mismo lugar, donde van las mismas personas, Robert Paulsen, Larguirucho, El Señor de Traje, La Señora Conchuda Que Pide Mermelada Diet, El Tipo Que Va Al Baño Con El Diario, El Motoquero Sin Dientes, El Otro Motoquero Que Para Con El Sin Dientes, todos los días vuelvo de almorzar a la misma hora, me lavo los dientes, vuelvo a mi trabajo, rutina, resolución de problemas boludísimos que me derivan porque creen que yo sé resolverlos y en verdad investigo y los resuelvo pero hasta ese momento no tenía idea de como se arreglaban, todos los días quince minutos antes de la hora de salida, preparo todo y me hago humo, todos los días elijo ir a la parada de uno de los dos bondis que me lleva a mi casa y después de esperar un rato termino corriendo hacia la otra parada porque vino el otro bondi (siempre viene el bondi que para en la otra parada), siempre la cola en la parada del bondi en vez de ser una fila es un cúmulo, siempre las viejas se ponen por delante, y siempre que me toca sentarme es al lado de un tipo que me roba parte de mi asiento.

Debe ser por eso que cambio tan seguido de corte o color de pelo.

jueves, 21 de octubre de 2010

El baño laboral

Definitivamente estoy rodeada de conchudas. Conchudas o forras, creo que más bien forras. Comparto el baño del trabajo con siete mujeres. Dos son amigas. Con una de esas dos laburo hace muchísimo, incluso en una época nosotras solitas, es muy limpia y jamás tuve problemas; la segunda es tan o más obsesiva que yo con la limpieza, comería en el baño de su casa, mirá lo que te digo.

Eso nos deja en cinco forras.

Cinco forras que deberían tener un baño separado, con un gran FORRAS en la puerta. No tiran la cadena, no se lavan las manos, si se les cae un papel fuera del cesto jamás lo levantan, dejan meada la tabla, dejan arañazos de mierda en el inodoro, o dejan caca que no se van con la descarga, dejan pelos en la bacha, asquerosos pelos largos, y hasta restos de milanesa o almuerzo no sé si provenientes de su lavado de dientes (lo dudo) o de limpiar sus cubiertos en el baño, estando la cocina exactamente AL LADO del baño.

Forras que si acaban el papel higiénico, las toallas para secarse las manos, o el jabón, lo dejan así, porque para eso está "la señora que limpia". Pero la señora que limpia viene un rato, a la tarde, hija de puta, acabaste el papel a las nueve de la mañana. ¿Nadie se va a secar la concha desde las nueve hasta las cinco de la tarde?

Una cosa es que haya una señora que limpia, y otra cosa que te creas una princesa que se cuida de tocar papel higiénico para no volverse parte de la plebe.

Gila.

lunes, 18 de octubre de 2010

Encuesta de lunes

Cuando una persona descarta algo en forma directa sin escalas al suelo (llámese ese algo: boleto, envoltorio de chicle/caramelo/golosina, escupida con moco, o, generalizando, cualquier otro elemento que pasa a la categoría de inservible a su portador al tiempo que circula por espacios públicos) sin mirar adónde cae o no cae el objeto en cuestión, y sin dar signos de preocupación alguna por ese significativo aporte a la suciedad, podemos estimar que la persona que descarta:

a - tiene la convicción que durante la caída el objeto se desintegrará y será nada
b - le chupa un huevo
c - le chupa la pija
d - le chupa el comúnmente denominado quinto forro del orto
e - le importa un carajo
f - le importa tres carajos
g - le importa una mierda
h - le importa de uno hasta tres pitos
i - le da por las bolas
j - le tira la goma
k - se lo pasa por el ojete
l - le soba la verga

viernes, 15 de octubre de 2010

El chabón y el bondi

Años llevo luchando por el respeto del espacio personal en los medios de transporte públicos. Ya me resigné a un montón de cosas, pero hay una que estos días me viene teniendo mal.
Viajar al lado de un hombre. ¿Viste que los hombres se sientan de modo tal que pasan el límite del borde del asiento, excediéndose para tu lado? Hace algunos meses me tomé el tiempo de analizar esta situación. El hombre, gordo o flaco, se sienta, abriendo las piernas, y ocupando espacio que claramente corresponde al que va a su lado. Esto es indistinto a si va de la ventana o del pasillo. Siempre roba comodidad. Llegué a conjeturar que los penes necesitan un aireamiento especial, o que el bulto muerto les pone sensible la entrepierna, obligándolos a abrirse... ¡¡Patrañas!! Mi última y más firme tesis viene siendo que después de años de seudo caballerosidad, la liberación masculina promueve el egoísmo y el empachamiento de comodidades.

Como sea, en esta caso no importa el porqué, sino como combatirlo. Yo venía piloteandola bárbaro, simplemente haciendo lo mismo: viajando sentada al modo masculino, acaparando el espacio. Si comparto el asiento con una señorita, reduzco la apertura de piernas, si es un hombre, jamás. Combinado a la rodilla doblada en casos de tipos difíciles, y al comportamiento esquizofrénico en casos muy difíciles, ningún tipo me volvió a robar lugar.

Hasta ahora.

Hace unos días, los hombres no se mosquean con ninguna de mis tácticas. De hecho, por ejemplo, cuando se me sientan al lado, estando yo ya despatarrada, se despatarran también, atacando directo mi talón de aquiles: el contacto físico. Dejan que su pierna se apoye en la mía sin más, sin inmutarse ante ese contacto. Un rato la peleo, ejerciendo presión con mi pierna, defendiendo mi lugar. Si fuese invierno tendría mas chance. Pero ahora, con este calor húmedo y pegajoso de primavera, ese contacto me quema. Agonizo lenta y silenciosamente, víctima de mi propia fobia.

Pierdo.

Pierdo como hace rato no perdía.

martes, 12 de octubre de 2010

Volví

La idea de este blog era retratar la angustia laboral… y tan enajenada estuve que ni tiempo de escribir tenía. Pero el otro día tuve una charla con un jefe acerca de los horarios y él me dijo una gran frase por demás motivadora: “A mi no me importa si trabajan bien o mal, sólo me importa que estén acá de 9 a 18”. Listo, mensaje recibido. Vuelvo al blog

El relato de hoy nada tiene que ver con lo laboral, ni con el tedio, ni con la angustia existencial. Es un relato de cancha. Si, de cancha. Ayer fui a ver un partido por primera vez en mi vida…. Casi puedo asegurar que es la primera vez en años que veo un partido completo. La pregunta del millón es ¿por qué? Y porque si viene el que querés y te pide que lo acompañes vos lo acompañás. Es así, siempre lo fue. Basta de hipocresías.
Así que fuimos un par de horas antes a River a sacar la entrada, no voy a negar que durante dodo el viaje lo único que resonaba en mi cabeza era agotadasagotadasagotadas… pero no, había. Nos hicimos de nuestros carísimos pases y nos fuimos a hacer tiempo por ahí.
Y entramos… acá lo importante del asunto, pequeña nerd que no sabes nada de futbol… la idea de este post, de esta vuelta, era que cuando tu chico te lleve a la cancha ya sepas ciertas cosas fundamentales de estos rituales, pero me di cuenta que sólo puedo dejar un puñado de incertidumbres y alguna observación inservible:
- ¿Ir a la cancha no es algo que se relaciona con la pasión, con el fervor? Entonces, por qué los plateístas se indignan cuando alguien se para y empiezan a gritar ¡abajo, abajo!, como si en ello se les fuera la vida.
- es importante seguir los rituales, por ejemplo, cuando alguien de TU equipo agarra la pelota, sea cual fuere su posición en la cancha, hay que emocionarse y hacer un sonidito gutural que demuestra esperanza, y en cuanto la pierde lanzar un rotundo uuuuuuuuuuu. También es importante que por más que esto te parezca graciosísimo, no está bien que te rías a carcajadas, estuve a punto de ser abofeteada por un niño de 12 años.
- Es interesante observar el comportamiento de los policías que se ubican alrededor de la cancha mirando hacia las tribunas. Empieza el partido y ellos muy serios de espaldas a los jugadores, con la certeza de que su mirada va a impedir cualquier acto delictivo, no tengo dudas que son efectivos. A medida de que el partido avanza, ya se ve como estos muchachos hicieron un giro de 90 grados, están mirando quién sabe dónde, pero en una posición que les permite relojear la hinchada y la cancha al mismo tiempo sin correr el riesgo de desnucarse. Hacia la mitad del segundo tiempo ya rotundamente están de espaldas a la tribuna y participan del rito del sonido gutural y el posterior uuuu.
- ¿Para qué lleva la policía perros? Es decir, entiendo el uso nefasto que se les da a los canes, pero digo, ¿es necesario que estén parados al costado de la cancha? Cada vez que River pifiaba un gol, cosa que ayer pasó seguido, el pobre perro se desesperaba por ir atrás de la pelota, y el cana, con evidente falta de carácter y exceso de comidas, corría riesgo de desmembramiento.
- No entendí por qué se festejan los corners. Me parece de “pechofrío” eso (palabra que aprendí hace poco). Y está mal decirlo, muy mal.
- No está bien hacer cualquier tipo de comentarios empezando con la frase “yo no entiendo nada, pero….”. No lo hagas, indefectiblemente vas a leer en esos ojos que antes se llenaban de cariño la frase “entonces cállate”
- Pero el gran aprendizaje de la tarde fue bastante triste por cierto. Al costado de la cancha hay una especie de carrito médico, con techito, divino. Es obvio que es eso. No le preguntes a ese que tenés al lado por qué hay un puesto de panchos ahí, a vos te puede parecer un chiste divertido, pero cuando él te conteste diciéndote que en realidad es otra cosa, ya va a ser tarde, te vas a dar cuenta qué es lo que en realidad piensa de vos, y la magia va a estar rota.

Síndrome de abstinencia

El viernes, cuando limpié mi mate hacia el fin del horario laboral, perdí mi bombilla.
No la perdí de no encontrarla.
La perdí voluntariamente.
Estaba media falseada la rosca del filtro ahí donde se une con el palito. Apenas la saqué, cayó dentro del tacho de basura de la cocina. Inmediatamente tiré el resto de la bombilla, me persigné, lavé el mate, me fui a mi casa.
Claro que jamás hubiese siquiera intentado sacar lo que se cayó de dentro del tacho.
Ese día a la salida tenía que hacer unas compras, y confié en que recordaría comprar una nueva bombilla.
Grosero error confiar en mí misma.
Hace cuarenta minutos que ingresé a mi trabajo, me estoy tomando un té de hierbas digestivas sin azúcar, pero es incontenible, debo admitir, la necesidad de chupar.
En cualquier momento empiezo a chuparme el dedo.

Auguro un final escandaloso para la presente jornada laboral.

jueves, 7 de octubre de 2010

Jueves

Hoy tengo un día difícil. Es uno de esos días donde todo parece que podría tener solución, pero por el lado de la violencia. Uno de esos días donde te gustaría tener un cinturón de granadas, e ir tirándolas ya desde el bondi. Uno de esos días donde te gustaría tener un rifle recortado colgando de la espalda, y hacerle un agujero entre los ojos a cada idiota que se te acerca poniendo su mejor cara de imbécil para preguntarte algo que es perfectamente capaz de resolver por sí mismo pero que decide no hacerlo, decide ir y preguntarte a vos. Uno de esos días donde querés contestar solo "chupáme la pija". Uno de esos días donde cada pequeña subordinación la sentís como un tirón en tu collar de ahorque. Uno de esos días donde cada comentario cortés, servicial y vacío te provoca la fantasía de sopapear ferozmente a tu interlocutor. Uno de esos días donde lo único que te puede hacer bien es compartirlo con esas personas que te entienden la mirada, que te sacan una sonrisa al verlas, esas personas por las que vale la pena hacer, hacer y hacer, y no te cansás nunca.
Esas personas que te ven así y sacan su escopeta recortada y se calzan su cinto de granadas, y apuntan para el mismo lado que vos.

miércoles, 6 de octubre de 2010

La impresora

La impresora que tengo acá es muy pro, siempre me avisa todo: "pedir nuevo cartucho", "cambiar tóner", "papel atascado", etc.

Recién cambié el tóner y me dijo "negro usado instalado"

Me pareció un poco mucho.

lunes, 4 de octubre de 2010

Sorpresa de lunes

Gran sorpresa me llevé esta mañana cuando desperté y prendí la tele. Puse el noticiero de canal 26, como es habitual, para chequear si la presidenta no habría decretado los lunes como feriados eternos, o si tal vez no habría nevado toda la noche y congeládose la ciudad, suspendiéndose en su totalidad las actividades diurnas, pero no. No había pasado nada de eso, ni estaba canal 26. En su lugar estaba ATC, o el canal equivalente a esta altura de la realidad. Y no me atrapó, asi que escalé un canal más con el control remoto y me apareció canal 13, o el que sea ahora. Y la sorpresa fue más que agradable, porque había un señor del clima que predijo la temperatura a las 10, a las 15 y a las 20, por ejemplo. Me aconsejó como vestirme y hasta me dijo que era conveniente para hoy usar gafas de sol. Fue lindo sentir que alguien te aconseja en un horario tan inhumano. Me sentí contenida.

viernes, 1 de octubre de 2010

Cómo limpiarse la concha

Fui a almorzar y reflexioné sobre mi trauma de hoy en el baño, y sobre mi primer impulso, que fue quejarme sin parar.
Eso no ayuda. Odio a la gente que se queja y se queja y no hace nada al respecto. Por eso:

CÓMO LIMPIARSE LA CONCHA

Antes que nada, como diría Torrente, cuando entre al baño, lávese las manos. NO quiere que sus manos sucias toquen sus genitales.

Al enfrentarse al inodoro, es importante tener en cuenta la posición a elegir para orinar. Esto dependerá de la confianza que le inspire el grado de limpieza del baño a usar:

a - Si el baño está limpio, y confia plenamente en la higiene del mismo, se sentará sobre la tabla.

b - Si el baño está notoriamente sucio o aparenta estar limpio pero NO está segura, o sabe que lo usa alguien que le repugna un poquito, párese sobre el inodoro, en una media flexión de pierna, digamos un ángulo de unos 135º, piernas abiertas, ni tan cerca de la tabla como para evitar rozarla por error de equilibrio, ni tan lejos como para que la caída de su orina salpique la tabla, sus piernas, o provoque que el agua del inodoro se salpique hacia usted.
(Nota: es muy peligroso intentar esta técnica bajo la influencia de alcohol o drogas.)

Una vez correctamente posicionada, orinará. Al terminar, hará una presión de fuerza abdominal sobre la vegija, en búsqueda del desprendimiento de hasta la última gotita.

Para proceder a la limpieza de la concha, primero tomará una generosa porción de papel higiénico, que doblará prolijamente. La técnica del abollado desprolijo del mismo no se recomienda porque la capa de papel no será del mismo grosor en toda su superficie, con el consecuente riesgo de mojar o manchar su manito al llevar a cabo el acto de limpieza.

Una vez doblado el papel, lo pasará de una sola vez desde masomenos la altura del clítoris, presionando especialmente en la uretra, y dirigiendo hacia atrás su deslizamiento, llegando o no al ano, dependiendo esto de su gusto personal. Nunca se ejecutará este movimiento en sentido opuesto, porque puede llevar bacterias microscópicas del ano a la vagina y causar una infección urinaria.
(Nota: en juegos sexuales, no sea tan mojigata, haga tranquila, lávese bien después y ya)

De ser necesario, repita esta operación nuevamente hasta quedar sequita. Si tiene a mano, pásese también una toallita húmeda para bebés, para conservar su concha limpia y bien perfumada.

El papel higiénico sucio será depositado según las instrucciones de cada baño en particular, en principio, dentro del inodoro, y procederá a tirar la cadena después.
(Nota: "Tirar la cadena" es apretar el botón de descarga de agua, o tirar de la piola colgante para lograr el mismo efecto. Si no hay agua, avise al responsable, pida un balde lleno de agua, tire el agua dentro del inodoro. Y tírela usted. Recuerde: cada uno es responsable de su propia mierda)

Si hay un cartel que indique que tire el papel a un tacho, lo tirará al tacho.

CUANDO, y SÓLO CUANDO ya esté limpia y seca, abandone la posición de orine. Si lo hace antes, corre riesgo de que una gotita rebelde caiga sobre la tabla, el piso, o sus piernas.

Súbase la bombacha, el pantalón,falda o lo que esté luciendo, lávese las manos y retírese.

En caso de estar menstruando, procederá de la misma manera, teniendo en cuenta que el cambio del apósito deberá realizarse siempre en posición de orine, sobre el inodoro, de modo tal que cualquier coagulación o goteo se produzca dentro del mismo, y el descarte del apósito usado deberá ser SIEMPRE dentro del cesto de residuos. En el caso de una toallita, es recomendable enroscarla con la parte sangrada hacia adentro, y envolverla además en papel higiénico, lo mismo que el tampón, porque NADIE quiere ver qué tanto o qué poco ha sangrado usted en su apósito.
No está de más procurar que todos los envoltorios, celofanes y demás de su nuevo apósito sean descartados dentro del cesto, y no queden tirados por el piso ni en lugares insólitos, como la jabonera o la suela del zapato de la persona que entre detrás de usted.

Es ideal que antes de retirarse del baño dé una última mirada al mismo para comprobar que no haya rastros de suciedad producto del uso que usted acaba de realizar en las instalaciones, en señal de respeto a la persona que lo usará tras de usted.

Recuerde, es menos vomitivo limpiar los propios fluidos corporales que los de otro.

Distribuya esta información entre sus conocidas para que toda la población femenina mantenga sus genitales limpios.

Muchas gracias.

Despechos de viernes

Primero:

El tipo del DNI nunca me llamó. Siento mi sensualidad ofendida. Ni recibí el dni, ni siquiera vino OCA todavía, y me siento estúpida por creer que por una camisa apretada iba a acelerar mi trámite con un empleado público.

Segundo:

Acabo de ir al baño laboral y encontré:

a- sangre en la tabla

b - sangre en todo el interior del inodoro

c - sangre en el piso

La descarga anda. Hay papel higiénico, y papel del de secarse las manos. En otra habitación, hay una alacena con productos de limpieza. Como puede ser alguien tan sucia e hija de puta de dejar toda su menstruación ahí, al alcance del tropiezo. Todavía tengo naúseas. Lo peor, que somos no sé, 6, 7 minas en la oficina. Menos una, que está preñada.

Yo trato, les juro que trato de defender a las mujeres pero siempre, siempre, hay una que la caga. Como una puede ser anarcofeminista si sigue habiendo putas incapaces de tirar la cadena y limpiarse bien la concha.

Me cago en dios.







lunes, 27 de septiembre de 2010

Los viejos tenían razón

Ayer tuve mi primer choque generacional. O algo así.

Estaba en un casamiento, en una quinta, o parecido, mucho pasto, sillones afuera y bla. Había un seudo lago, con patos. Durante toda la recepción, los niños concurrentes a la fiesta secuestraban grisines de la mesa de fiambres y los llevaban para alimentar a los patos.
Los grisines la verdad que estaban demasiado buenos para que los coman los patos y no yo, pero todo bien, tengo toda la onda con el reino animal, banco a los patos. Aguante.

Como es habitual, algo me fastidió. Me molesta el desentendimiento de los padres para con sus hijos. Los dejan sueltos total alguien siempre los ve, y está esa suposición general de que a todos les gustan los chicos. Bueno, a mi no. No me gustan, y menos los mocosos maleducados que chupan el salame y lo dejan de nuevo en la tabla de fiambres. No me da ternura, me da asco.
Los niños no son más que futuras personas de mierda. Porque convengamos, la gente es una mierda, y los niños son sólo gente de cachorra.

A las horas del evento, voy de nuevo a mirar los patos, y estaban los niños otra vez ahí. Pero como no había grisines, les tiraban piedras.
"No le tires piedras a los patos, los vas a lastimar"; "¿a vos te gustaría que te tiren piedras?", son tristes ejemplos de los intentos de persuasión míos, con cero habilidad comunicativa hacia esas criaturas, para que acaben con el maltrato animal. Nada. Como hablar como una pared. Si hubiesen visto las caras de placer de esos demonios gozando con el sufrimiento que le producían a los pobres patos que trataban de atajar las piedras con el piquito creyendo que era morfi.

La secuencia terminó conmigo gritando a los patos "huyan patos, huyan!" y por el otro lado "pendejos de mierda, te voy a agarrar a vos hijo de puta y te voy a tirar al lago", y luego, en la mesa dulce, expresando mi opinión entre los invitados "¿Para qué carajo se reproduce la gente?"

Muchachos, por favor, si van a tener un hijo, tomenselo en serio. No lo tengan para que sea un pelotudo. Y si no pueden con el laburo de criarlo, desistan. Regalenlo a alguien que pueda. Mejor todavía, no tengan. La humanidad no se va a extinguir, y si se extingue, bueno, tampoco veo cuál puede ser el problema.

viernes, 24 de septiembre de 2010

No miro tele. Si miro, veo películas, o capítulos repetidos de Seinfeld hasta el hartazgo (hartazgo que nunca llega), miraba Padre de Familia, que ya un poco me aburrió, pero eso en la compu, o sea, no miro tele, miro compu. Y cuando miro tele, tele real, está fija en el Animal Planet, y sólo cambia religiosamente de lunes a viernes laborales a las 7 am que pongo el noticiero a ver cómo viene la mano.

En el facebook tengo limitada la aceptación de amigos a los de la vida real, o mejor dicho, pongámosle que los amigos que acepto en facebook se corresponden con gente que si me cruzo en la calle no la ignoraría. Y son pocos. Y soy socia, o como se diga, fan, me gusta, de unos poquitos grupos ideológicos, a saber: "Anarquistas en Feibuc, fachos en la vida real"; "Levantarse de la cama con cicatrices hechas por las sábanas", "No tengo nada en contra de Dios, lo que no soporto es su club de fans", y la última y más importante "Si la vida fuera Fernet, me la tomaría en serio".

¿A qué quiero llegar con todas estas pelotudeces? Tengo 30 años y no puedo tomarme la vida como algo serio. Ojo, soy independiente, me mantengo, laburo, tengo toda una vida plena absolutamente desentendida de la obligación laboral, soy ama de casa, me hago cargo de mascotas, tengo tarjeta de crédito sin deuda, soy muy responsable y todas esas giladas, pero convengamos, todo me chupa bien la pija. Entonces, retomando el párrafo introductorio, ¿con qué noticiero elijo despertar? Punto de partida, en canal 26.

La mejor definición sería que es "poco serio". Mediocre. Yo me regocijo en lo mediocre, porque me considero una persona mediocre. Medio pelo. Me daría para mas, pero ¿para qué? Ese noticiero es así. Subjetivo, desubicado. Un ejemplo, la secuencia de hoy:

Era el momento de hablar del clima.

locutora: Catamarca, temperatura mínima 24, máxima 15..... ¿estará bien así? ¿máxima 15, mínima 24?

conductor: y, puede ser.

locutora: ¿pero mínima 24, máxima 15?

conductor: y, en Catamarca cualquier cosa puede pasar...

locutora: ....

conductor: qué lindo esto nuevo de las fotitos eh, porque te muestra el mapa, y la foto de la provincia, y ya sabés de que provincia vas a hablar, ni hace falta decirlo!

(la chica que quería ser clark kent piensa: sí, seguro)

locutora cuenta varias provincias mas

conductor: ¡y ahora chubut! (notoriamente emocionado)

acto seguido cambia la pantalla del mapa del clima, aparece toma fija del tránsito de la 9 de julio

locutora: ¿la pantalla de chubut?

conductor: bueno, no. Ya está

Y pasamos a comentario del tránsito en la ciudad de buenos aires

Y así, empiezo la mañana con una sonrisa.

jueves, 23 de septiembre de 2010

La burocracia y el pajerismo

Hace unos dos meses empecé el trámite del "nuevo" dni. Caí un poco por el marketing (recuerden la conchudez) y otro poco porque mi dni una vuelta se mojó, da asco agarrarlo, alguna vez capaz que no voté, y otras nimiedades.

Vinieron de Oca y me dejaron un aviso de visita, obviamente yo estaba trabajando, porque Oca trabaja en el mismo horario que yo, pero yo no trabajo en mi casa, y el dni lo mandan solo a tu domicilio. Llamado de por medio, Oca manda mi carta al Registro de las Personas.

Voy a buscarlo, cuando el muchacho me atiende, me dice "no te llegó el dni, te llegó una carta, vamos a abrirla". La abre, y la carta explicaba que mi trámite no podía hacerse, porque no cumplía los requisitos. ¿Qué requisitos? dije yo, y el muchacho (previa reunión puertas adentro con vaya uno a saber quién) me explica: "Cuando renovaste tu dni a los 16, para votar (?), te tomaron las huellas dactilares. Esas huellas se perdieron, entonces no existe ningún registro de tus huellas". En ese momento sólo pensé en la cantidad de beneficios, crímenes a cometer, de los que hubiese salido impune por no existir registro de mis huellas. Le agradecí al muchacho, y decidí marcharme, porque ninguna persona en su sano juicio se incluiría en el sistema una vez enterada de que está fuera del mismo. Pero no pude. Me hicieron ir a hacer el trámite de nuevo, me tomaron las diez huellas, en fin. Lamentable.

La cuestión es que el muchacho que me atendió se ofreció, muy gentilmente y como cualquier otro empleado público lo haría, a tomar mis datos para seguir mi trámite bien de cerca y comunicarme cuando el perito aprobaba mis huellas, cuando mi dni entrara a producción, cuando saliera de fábrica, y cuando fuera enviado a Oca para que yo pueda coordinar un horario de entrega y no perdiera innecesariamente un segundo más de mi preciado tiempo.

Moraleja: cada vez que vaya a hacer un trámite, me voy a poner esta camisa, que era de mi hermano cuando tenía ocho años, que me ajusta divina a la cintura y que explota a la altura de mis hermosas tetas siendo imposible de cerrar.


Próximo capítulo: La entrega del dni: ¿será contra la presentación de la constancia de trámite o pretenderán un pete?

martes, 21 de septiembre de 2010

Mi inconsciente me detesta

Anoche tuve un sueño perturbador, lo que causó que mi jornada laboral empiece conmigo sentada frente a la compu googleando "significado de sueños" e ingresando las palabras clave de mi sueño: "insulto", "demonio".

El sueño consistía en que estaba en mi casa, agarraba una revista y a medida que miraba sus hojas empezaban a escribirse en fibrón negro insultos hacia mi persona. Evidentemente mis revistas estaban poseídas por el demonio.

Según la sabia internet, esto tiene dos posibles significados: uno, que sufriré humillaciones públicas debido a mi dudosa reputación. El segundo, que tendré una grata sorpresa.

Acabo de venir del baño y ví que me está creciendo una segunda línea de pestañas. Tengo las pestañas, normales, y arriba, en ambos párpados, dos nuevas pestañas en hilera.

Asumo entonces lo más lógico: recibí la grata sorpresa, y es que soy el eslabón en evolución de la humanidad, y esta segunda línea de pestañas es la primera de una serie de mejoras innovadoras del cuerpo humano.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Crónica cotidiana

Una persona del trabajo me mandó una solicitud de amistad por facebook. No voy a ponerme a enumerar mis opiniones sobre esa red social y su aplicación en la vida ni todo ese bla bla redundante porque es lunes, son las 8 de la mañana y ya pensarlo me rompe las pelotas.

La cuestión es que recibir ese mail, de la solicitud, me recordó una película que una vez vi, donde había una stripper, y un cliente quería invitarla a salir o algo así, y la minita le remarcaba como el laburo era el laburo y su vida privada su vida privada y esas dos cosas no se mezclaban. Me sentí igual. Bueno, igual igual no. No estoy en bata de encaje, ni tengo un pucho casi terminado entre los labios, ni la voz áspera, ni aspiré merca de mi exageradamente larga uña postiza. Sacando eso, igual.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Esas palabras que te acompañan de por vida

Hace semanas que venía con terrible antojo de espárragos. Y nunca era momento.
Ante cada decepción de los verduleros de mi barrio el ánimo se me derrumbaba más, y me hundía en un pozo del que creía no podría salir.
Hasta ayer.

Ayer hubo.

Y me fuí feliz cantando una canción que me acompaña desde los ocho años masomenos.

"Espárragos, espárragos se sirven en la meeeesa
Espárragos, espárragos resaltan tu belleeeeeza"

(Cantada por Brian, en Alf)

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Crónica cotidiana

Este post no es laboral, trata de algo ocurrido a la salida del trabajo. Ayer me compré un paragüas. Sí, sí, como leíste. Un paragüas. Así como hace dos post dije que el paragüas es un elemento de dudosa utilidad, ayer me compré uno.

Lo que pasa es que soy muy conchuda. Encontré un paragüas que se guarda en un plástico duro y queda con tamaño y forma de botella de vino de 500 cc. entonces lo podés llevar en la cartera y no te ocupa lugar, y lo podés doblar y enfundar en el plástico, mojado y todo, y no se te moja nada. Fantástico. Ya lo tenía visto de un conocido sitio de compra y venta de la red, pero me lo crucé en la vida real en un local de mi barrio que recién inauguraba, y tuve que entrar a verlo.

Comprobé su alto nivel de conchudez correspondiente al mío, y sólo me quedaba una duda. Verlo abierto. Le pedí al vendedor que lo abra. Me miró ofuscado. Insistí "Quiero ver el estampado". Lo empezó a abrir, sudando y con mano temblorosa. Casi lo abrió, pero no del todo. "A ver" dije yo, metiendo mano para abrir el paragüas en su totalidad. El vendedor me miró y dijo "pasa que no me gusta mucho esto de abrir el paragüas acá", yo chequeé el estampado y le dije "no pasa nada", agregando después "está lindo eh, lo llevo", y lo compré. Insisto, lo compré porque soy muy conchuda, y tiene eso del plástico y un dibujito de un diablo, porque la posta, sacando eso, es un paragüas muy de mierda.

Ahora, me gustaría mandarle un mensaje al vendedor. A mí me re cabe lo místico, pero en este caso, no nos engañemos. Si ese local no funciona, no tiene que ver con la apertura de ningún paragüas puertas adentro. En tal caso será porque la ubicación no parece ser la más apropiada, y porque vende estas pelotudeces a precios desaforados.

Hoy será una de las pocas veces que diga "seamos realistas".

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Crónica cotidiana

Este asunto de trabajar tiene otros matices divertidos, como por ejemplo el hecho de despertarse y usar el transporte público en horarios en los que sin obligación de por medio creo que nadie en su sano juicio lo haría, como en mi caso 6.30 am, que en verdad es un 6.30 am que suena el reloj y bueno, de ahí se vuelve una lucha salvaje entre el pelotudo angelito de responsabilidad que te dice "levantate, tenés que llegar temprano y abrir" y el diablito, que es uno mismo, que dice "dormí hasta que se te acabe el sueño y que se vayan todos a chupar pijas!". Esa lucha se vuelve más salvaje todavía si la noche anterior te juntas con Esplín Laboral a comer picada y beber un rico Cabernet Franc [1]. La cosa que para las 7 masomenos ya ganó el gil de la responsabilidad y estás vistiéndote como podés para salir corriendo porque ya vas tarde, y al llegar a la parada encontrártela repleta (ni me quiero imaginar como sería viajar si no hubiese desocupación). Acto seguido te sumás a la fila donde vas a estar por lo menos 15 minutos (mientras los choferes terminan de tocarse 10 cuadras antes de tu parada), y bueno, durante ese lapso y a esa hora tenés que entablar combates sicológicos con las viejas que consideran que la fila se hace adelante, no hay vieja que no llegue a una parada y se coloque muy fresca adelante del primero (nota mental: adónde van tan temprano las viejas!?), situación que me hizo reflexionar acerca de la posibilidad de utilizar la orina como medio para marcar territorio, y reflexión que me hizo pensar en el beneficio de tener pito para poder sacarlo a gusto por la bragueta, o de la necesidad de renovar mi stock de faldas para poner en práctica el uso de la micción como medio para seguir apartándome de la sociedad, pero a la vez pensando que me haría más civilizada que a muchos otros, lo que a la vez me llevó a pensar si me daré cuenta sola el día que necesite ayuda profesional, lo que me hizo pensar si esa ayuda no me convertiría después en una vieja que sienta que la fila se hace de adelante para atrás.


Próximo capítulo: acerca de la impunidad de la tercera edad.


[1] Si eres fan de este blog y te sientes con ansías de enviar un regalo a sus colaboradores, por favor tener en cuenta este dato y enviar un mensaje privado para combinar la entrega de la ofrenda.

martes, 7 de septiembre de 2010

Los sueños sueños son, pero aquí, se hacen realidad

(Esta es una historia basada en mi ficticia vida real y su posible correspondencia con hechos reales es pura coincidencia)

Estoy emocionada ante la posibilidad de la concreción de uno de los anhelos de mi vida, a causa, como siempre debe ser, de una situación completamente aleatoria. Resulta ser que en mi lugar de trabajo había mala señal para los celulares, razón por la cual uno de los proveedores de servicios de telefonía celular que usufructuan en esta región ha colocado una antena de refuerzo en estas oficinas. La cuestión ha dado que en diagonal a mi cabeza, a una distancia de entre 1.5 mt o 2 mt, tengo una seudo poronga blanca que me llena todas las rayitas de indicadores de señal de mi celular, y de todos los que pasen por aquí. Desde que está instalada es diario el dolor de cabeza, lo que me hace ilusionar ante la posibidad de, como decía, hacer uno de mis sueños realidad: adquirir superpoderes a causa de la exposición a algún tipo de material artificial y nocivo en abundantes cantidades, como en este caso, señales celulísticas. Espero así en cualquier momento convertirme en SuperYo, y poder poner fin a las injusticias (mejor dicho, a las situaciones cotidianas que mi neurótica mente tilda de injusticias). Claro que esto depende que el efecto de las ondas celulísticas no sea otro, como aumentar mi celulitis, cosa que no da ni allí teniendo en cuenta la cercanía del verano.
O de que la mosquita no me robe las señales, porque ella tiene la antena más cerca. Puta.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Develando enigmas

Los choferes de bondi son personas. Seres humanos. Como vos y como yo, se calientan. Sexualmente digo. Pero qué pasa. Vos capaz en tu laburo te podés ir al baño y hacerte una pajita. El chofer no puede. Está encerrado en su gran jaula de metal por el tiempo que le dura el recorrido. Solo, en un asiento individual, adelante de todo, expuesto. Reprimido.
Imagináte un día como hoy... nublado, lluvia lenta y constante, las gotas deslizándose despacito por el vidrio, mojándolo, el parabrisas corriendo esa agua a montones, la sensación de humedad, la morcilla adormecida, presionada por los muslos, con ansias de una caricia... El chofer empieza a disminuir la marcha hasta que llega a divisar un compañero a lo lejos. Un compañero que está pasando por lo mismo que él. Esa es la razón por la que los bondis tardan 20, 30 minutos en venir, y cuando vienen, vienen todos juntos...
Porque los choferes paran en alguna esquina oscura a sobarse sus penes mutuamente, hasta alcanzar el éxtasis.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Llueve

Dos cosas:

1 - Propongo la creación de un curso de capacitación para el usuario de paragüas, con la correspondiente implementación de un examen cuya aprobación valide la adquisición y uso del polémico elemento.


2 - Mensaje a la comunidad:
Si la lluvia le produce pavura, hágase un favor a ud. y a todos los demás y quédese en su casa. No hay nada que no pueda esperar a mañana, o al menos a que deje de llover. ¿Trabaja? Falte. ¿No tiene comida? No coma, no se va a morir por no comer un día. ¿Se le acabaron las pastillas? Tampoco se va a morir porque se saltee una.
Recuerde que nadie lo necesita. El mundo no va a parar porque ud, o yo, nos tomemos un día de descanso. Pero puede molestar a mucha gente con su comportamiento primitivo de ansiedad y pánico ante las gotas de agua que caen del cielo.

martes, 31 de agosto de 2010

Esas palabras que te acompañan de por vida

Ante la notoria ausencia de la otra madre de esta criatura (a quien se le ha dado repentinamente por cumplir a rajatabla con sus tareas laborales, haciendo oídos sordos a mis reclamos de que el bastardo crecería mejor alimentado a cuatro pechos que a dos) y para que el lector no se aburra, he decidio inaugurar una nueva sección, titulada

"esas palabras que te acompañan de por vida"

para referir a esas misteriosas combinaciones de letras que se nos quedan grabadas en lo más profundo de nuestro ser

y no me refiero a el "ya me vas a extrañar cuando no esté", que tanto pueden repetir nuestras madres

ni al "ida y vuelta hasta constitución", que habremos repetido hasta el cansancio antes de traicionar nuesto origen para venir a hacinarnos a la ciudad

sino a otras frases. las que nos dan una mano en los momentos difíciles, por ejemplo.

la mía de hoy:

"el balón es tu amigo"

(Campeones, o los Supercampeones, también conocida como Oliver y Benji)

EL BALÓN ES TU AMIGO

sabelo.

lunes, 30 de agosto de 2010

Como todos los pronósticos lo indicaban, lunes nuevamente

"-Lo absoluto -decía la Maga, pateando una piedrita de charco en charco-. ¿Qué es un absoluto, Horacio?
-Mirá -dijo Oliveira-, viene a ser ese momento en que algo logra su máxima profundidad, su máximo alcance, su máximo sentido, y deja por completo de ser interesante."

(J. Cortázar, Rayuela)

viernes, 27 de agosto de 2010

Cursilerías

Quiero mucho compartir esta letra de un tema. Pensé en pasarla al español, pero queda demasiado melosa, asi que va así, y listo.
Feliz viernes para todos.

"Yes I understand that every life must end, aw huh,.. As we sit alone, I know someday we must go, aw huh,.. I’m a lucky man to count on both hands The ones I love,.. Some folks just have one, Others they got none, aw huh,.. Stay with me,.. Let’s just breathe. Practiced are my sins, Never gonna let me win, aw huh,.. Under everything, just another human being, aw huh,.. Yeh, I don’t wanna hurt, there’s so much in this world To make me bleed. Stay with me,.. You’re all I see. Did I say that I need you? Did I say that I want you? Oh, if I didn’t now I’m a fool you see,.. No one knows this more than me. As I come clean. I wonder everyday as I look upon your face, aw huh,.. Everything you gave And nothing you would take, aw huh,.. Nothing you would take,.. Everything you gave. Did I say that I need you? Oh, Did I say that I want you? Oh, if I didn’t now I’m a fool you see,.. No one know this more than me. As I come clean. Nothing you would take,.. everything you gave. Hold me till I die,.. Meet you on the other side. "

(E. Vedder, Pearl Jam, "Just Breathe")
link al video http://www.youtube.com/watch?v=XTb9GNIxpMk&ob=av2n

miércoles, 25 de agosto de 2010

Retomando...

Dejo constancia que estoy muy bien cogida. No me reprimo en lo más mínimo y disfruto de mi sexualidad plenamente. No es eso lo que me lleva a los niveles de irritabilidad que atestiguaron (si hay alguien ahí que lea esto) la semana pasada.

Tampoco son las hormonas, porque gracias a un acierto de mi ginecóloga, hace más de un año que no menstrúo.

Y soy nena, lo aseguro.

Mi irritabilidad proviene de una sencillísima realidad: no me gusta trabajar.

Y también de un combo de otras realidades: valoro muchísimo el silencio, adoro la eficiencia, desprecio el facilismo (realmente abofetearía a la gente que siempre pregunta a otro para evitarse el esfuerzo de resolver por sí mismo), y algunos etcéteras más, que justamente no son factores “alcoyana-alcoyana” de los mundos laborales.

Pero bueno, pese a todas mis pretensiones, necesito el dinero. Necesito el dinero para vivir mi vida real, que sucede antes y después de este paréntesis.

Entonces, vuelvo al blog


“Era, por lo demás, uno de esos hombres que prefieren asistir a su propia vida y consideran improcedente cualquier aspiración a vivirla. Habrán observado que son personas que contemplan su destino de la misma forma en que la mayoría acostumbra contemplar un día de lluvia”

(A. Baricco, “Seda”)

viernes, 20 de agosto de 2010

Crónica cotidiana

Jerry "¿Qué querías ser cuando eras chica?"

Elaine "No lo recuerdo, pero seguramente no era esto "




(Seinfeld, no me acuerdo que capítulo, viejo, qué te pensas, que los memorizo? la concha de tu madre)

jueves, 19 de agosto de 2010

Crónica cotidiana parte II - Entendiéndose como

Homicidio
Asesinato de un ser humano, cometido por otro ser humano. Hay cuatro clases de homicidios: el alevoso, el excusable, el justificable, y el que merece elogios; pero para las víctimas no tiene mayor importancia ser objeto de uno o de otro; la distinción existe solamente en beneficio de los abogados

Hostilidad
Sensación singularmente aguda que nos produce, especialmente, la superpoblación de la tierra.

(A. Bierce "El Diccionario del Diablo")

Crónica cotidiana


miércoles, 18 de agosto de 2010

El que avisa no traiciona

La chica que quería ser Clark Kent me está diciendo por msn que va a matar a todos.
Están avisados, después no quiero quejas.
Si no se enteran porque no leen el blog es problema de ustedes

Hoy, dibujito


yo tampoco la nombro. es como una palabra prohibida.

viernes, 13 de agosto de 2010

Fragmentos acompañados por un tinto en la noche del jueves

" Pensar, analizar, inventar (me escribió también) no son actos anómalos, son la normal respiración de la inteligencia. Glorificar el ocasional cumplimiento de esa función, atesorar antiguos y ajenos pensamientos, recordar con incrédulo estupor lo que el doctor universalis pensó, es confesar nuestra languidez o nuestra barbarie. Todo hombre debe ser capaz de todas las ideas y entiendo que en el porvenir lo será. "

(J.L Borges, Pierre Menard, Ficciones)

jueves, 12 de agosto de 2010

Crónica cotidiana

Hace rato que tengo a las palomas entre ojos. Hacen uso y abuso de la cara de boluda, del “soy una paloma y vivo con mis reglas”, y cada vez te vuelan mas cerca de la cabeza, no se corren cuando vas caminando, es más, se te vienen encima, abordándote con ese ronroneo pajarero, con las plumas mojadas y revueltas por el baño en el agua de zanja, luciendo peinados punks, sin dejar nunca de avanzarte, en una especie de imposición lenta y constante de su presencia, e invasiva por demás de tu espacio personal. Venir a trabajar me hace lidiar más con las palomas, porque abundan por mi barrio laboral, y a veces almuerzo en una plaza… y bueno, son como dosis intensivas de animal-paloma-planet. Igual las observo, pero no las peleo, porque no me gustaría tenerlas en contra. Una paloma que ejerce auto-jumping, no le teme a nada. ¿Viste que se ponen en la calle y picotean el asfalto con cara de gil, hasta que los autos están a milímetros de ellas y recién ahí salen volando? Eso es deporte extremo. Eso es tener huevos. Eso es inyectarse adrenalina. Eso es actitud. Ojalá reencarne en paloma.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Sólo esto

Y después de hacer todo lo que hacen, se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman, se peinan, se visten, y así progresivamente van volviendo a ser lo que no son.

(J. Cortázar. Amor 77)

Crónica cotidiana

Trabajar tiene entre sus absurdas características el descubrimiento de nuevas torpezas en uno mismo. Entre mis tareas está escribir los cheques. Por lo general, la idea es que el cheque se escriba en letra imprenta, clara y legible (servicio gratuito a la comunidad: hace tiempo ya que los bancos te piden además que estén escritos en tinta negra). La cuestión es que yo me pongo a preparar la orden de pago, la escribo perfecto, agarro el cheque, empiezo a escribirlo y la mano sola parece tomar vida en un intento de boicot manual, y a trasformar las letras en palitos inentendibles. La “r” en un palito, en vez de agosto pone “agotso”, en la parte que va el número escrito lo cambia, por ejemplo toma “1650” como “un mil quinientos sesenta”. Es algo que no controlo, juro que me mentalizo antes de escribir, pienso en que no debo equivocarme, pero basta con que apoye la punta de la birome en el cheque y la puta hace lo que quiere.
Eso me lleva a insultar sin misericordia a mi propia mano (“mano de mierda, mano hija de puta, la concha de mi mano”), lo que lleva a veces a la más grave situación de que alguien opine al respecto (como cuando la mosquita mierda me dijo “¿es culpa de la mano?”), lo que de ahí me lleva a la violencia física con mis compañeros laborales. Pero esa, esa es otra historia.

martes, 10 de agosto de 2010

Martes...

Vengo del patio, al menos tengo un patio en donde sentarme a leer un rato, aunque no es la mejor época del año para hacerlo.
Son los días que te vienen contando que se acerca la primavera, cielo celeste hermoso, temperatura ideal para estar panza arriba con el libro y el mate en una plaza, con el pelo tocando el pasto… pero estoy en un patio, y la mejor vista que consigo es una pared descascarada, Tampoco es la mejor época porque el sol todavía no pega lo suficiente como para que te de esa modorra que te hace dormir ayudándote a que te olvides que estás en tu brevísima hora de almuerzo.

Por eso me acuerdo de Calvino, de sus ciudades invisibles y de las ganas de que pasen todas esas cosas que no están pasando

Las ciudades y los intercambios 2

En Cloe, gran ciudad, las personas que pasan por las calles no se conocen. Al verse imaginan mil cosas las unas de las otras, los encuentros que podrían ocurrir entre ellas, las conversaciones, las sorpresas, las caricias, los mordiscos. Pero nadie saluda a nadie, las miradas se cruzan un segundo y después huyen, husmean otras miradas, no se detienen.
Pasa una muchacha que hace girar una sombrilla apoyada en su hombro, y también un poco la redondez de las caderas. Pasa una mujer vestida de negro que representa todos los años que tiene, con ojos inquietos bajo el velo y los labios trémulos. Pasa un gigante tatuado; un hombre joven con el pelo blanco; una enana; dos mellizas vestidas de coral. Algo corre entre ellos, un intercambio de miradas como líneas que unen una figura a la otra y dibujan flechas, estrellas, triángulos, hasta que todas las combinaciones en un instante se agotan, y otros personajes entran en escena: un ciego con un guepardo sujeto con cadena, una cortesana con abanico de plumas de avestruz, un efebo, una mujer descomunal. Así, entre quienes por casualidad se juntan para guarecerse de la lluvia bajo un soportal, o se apiñan debajo del toldo del bazar, o se detienen a escuchar la banda en la plaza, se consuman encuentros, seducciones, copulaciones, orgías, sin cambiar una palabra, sin rozarse con un dedo, casi sin alzar los ojos. Una vibración lujuriosa mueve continuamente a Cloe, la más casta de las ciudades. Si hombres y mujeres empezaran a vivir sus efímeros sueños, cada fantasma se convertiría en una persona con quien comenzar una historia de persecuciones, de simulaciones, de malentendidos, de choques, de opresiones, y el carrusel de las fantasías se detendría.

(I. Calvino, "Las ciudades invisibles")

lunes, 9 de agosto de 2010

Para sobrevivir al lunes hay que ponerle onda

Jerry: Todavía no puedo creerlo, vas a ir a una cita a ciegas
Elaine: No estoy preocupada. Su voz sonaba como la de alguien atractivo
Jerry: ¿Te guiás por el sonido? ¿Qué somos, ballenas?
Elaine: Bueno, me pareció
Jerry: Elaine ¿qué porcentaje de gente creés que es atractiva?
Elaine: Veinticinco por ciento
Jerry: ¿Veinticinco por ciento? ¡Para nada! Será de cuatro a seis por ciento. Es una proporción de veinte a uno
Elaine: ¡Estás muy equivocado!
Jerry: ¿Equivocado? ¿Alguna vez fuiste a renovar la licencia de conducir? ¡Es como ir a una colonia de leprosos!
Elaine: ¿Entonces querés decir que del 90 al 95 por ciento de la población jamás podría tener una cita?
Jerry: ¡Jamás!
Elaine: ¿Entonces por qué hay tanta gente en pareja?
Jerry: Alcohol

(Seinfeld. Temporada 7 episodio 4 "The Wink")

viernes, 6 de agosto de 2010

Viernes!

Perdón por la extensión, lo iba a recortar pero no puedo.

"¿Qué es en el fondo esa historia de encontrar un reino milenario, un edén, un otro mundo? Todo lo que se escribe en estos tiempos y que vale la pena leer está orientado hacia la nostalgia. Complejo de la Arcadia, retorno al gran útero, back to Adam, le bon sauvage (y van…), Paraíso perdido, perdido por buscarte, yo, sin luz para siempre… Y dale con las islas (cf. Musil) o con los gurús (si se tiene plata para el avión Paris-Bombay) o simplemente agarrando una tacita de café y mirándola por todos lados, no ya como una taza sino como un testimonio de la inmensa burrada en que estamos metidos todos, creer que ese objeto es nada mas que una tacita de café cuando el mas idiota de los periodistas encargados de resumirnos los quanta, Planck y Heisenberg, se mate explicándonos a tres columnas que todo vibra y tiembla y está como un gato a la espera de dar el enorme salto de hidrógeno o de cobalto que nos va a dejar a todos con las patas para arriba. Grosero modo de expresarse, realmente.

La tacita de café es blanca, el buen salvaje es marrón, Planck era un alemán formidable. Detrás de todo eso (siempre es detrás, hay que convencerse de que es la idea clave del pensamiento moderno) el Paraíso, el otro mundo, la inocencia hollada que oscuramente se busca llorando, la sierra de Hurqalya. De una manera u otra todos la buscan, todos quieren abrir la puerta pare ir a jugar. Y no por el Edén, no tanto por el Edén en si, sino solamente por dejar a la espalda los aviones a chorro, la cara de Nikita o de Dwight o de Charles o de Francisco, el despertar a campanilla, el ajustarse a termómetro y ventosa, la jubilación a patadas en el culo (cuarenta años de fruncir el baste pare que duela menos, pero lo mismo duele, lo mismo la punta del zapato entra cada vez un poco mas, a cada patada desfonda un momentito mas el pobre culo del cajero o del subteniente o del profesor de literatura o de la enfermera), y decíamos que el homo sapiens no busca la puerta para entrar en el reino milenario (aunque no estaría nada mal, nada mal realmente) sino solamente para poder cerrarla a su espalda y menear el culo como un perro contento sabiendo que el zapato de la puta vida se quedo atrás, reventándose contra la puerta cerrada, y que se puede ir aflojando con un suspiro el pobre botón del culo, enderezarse y empezar a caminar entre las florcitas del jardín y sentarse a mirar una nube nada mas que cinco mil años, o veinte mil si es posible y si nadie se enoja y si hay una chance de quedarse en el jardín mirando las florcitas.

De cuando en cuando entre la legión de los que andan con el culo a cuatro manos hay alguno que no solamente quisiera cerrar la puerta para protegerse de las patadas de las tres dimensiones tradicionales, sin contar las que vienen de las categorías del entendimiento, del mas que podrido principio de razón suficiente y otras pajolerias infinitas, sino que además estos sujetos creen con otros locos que no estamos en el mundo, que nuestros gigantes padres nos han metido en un corso a contramano del que habrá que salir si no se quiere acabar en una estatua ecuestre o convertido en abuelo ejemplar, y que nada esta perdido si se tiene por fin el valor de proclamar que todo esta perdido y que hay que empezar de nuevo como los famosos obreros que en 1907 se dieron cuenta una mañana de agosto de que el túnel del Monte Brasco estaba mal enfilado y que acabarían saliendo a mas de quince metros del túnel que excavaban los obreros yugoslavos viniendo de Dublivna. ¿Qué hicieron los famosos obreros? Los famosos obreros dejaron como estaba su túnel, salieron a la superficie, y después de varios días y noches de deliberación en diversas cantinas del Piemonte, empezaron a excavar por su cuenta y riesgo en otra parte del Brasco, y siguieron adelante sin preocuparse de los obreros yugoslavos, llegando después de cuatro meses y cinco días a la parte sur de Dublivna, con no poca sorpresa de un maestro de escuela jubilado que los vio aparecer a la altura del cuarto de baño de su casa. Ejemplo loable que hubieran debido seguir los obreros de Dublivna (aunque preciso es reconocer que los famosos obreros no les habían comunicado sus intenciones) en vez de obstinarse en empalmar con un tunel inexistente, como es el caso de tantos poetas asomados con mas de medio cuerpo a la ventana de la sala de estar, a altas horas de la noche.

Y así uno puede reírse, y creer que no esta hablando en serio, pero si se esta hablando en serio, la risa ella sola ha cavado mas túneles útiles que todas las lágrimas de la tierra, aunque mal les sepa a los cogotudos empecinados en creer que Melpómene es mas fecunda que Queen Mab. De una vez por todas seria bueno ponernos de desacuerdo en esta materia. Hay quizá una salida, pero esa salida debería ser una entrada. Hay quizá un reino milenario, pero no es escapando de una carga enemiga que se tome por asalto una fortaleza. Hasta ahora este siglo se escapa de montones de cosas, busca las puertas y a veces las desfonda. Lo que ocurre después no se sabe, algunos habrán alcanzado a ver y han perecido, borrados instantáneamente por el gran olvido negro, otros se han conformado con el escape chico, la casita en las afueras, la especialización literaria o científica, el turismo. Se planifican los escapes, se los tecnologiza, se los arma con el Modulor o con la Regla de Nylon. Hay imbéciles que siguen creyendo que la borrachera puede ser un metodo, o la mescalina o la homosexualidad, cualquier cosa magnifica o inane en sí pero estúpidamente exaltada a sistema, a llave del reino. Puede ser que haya otro mundo dentro de este, pero no lo encontraremos recortando su silueta en el tumulto fabuloso de los diez y las vidas, no lo encontraremos ni en la atrofia ni en la hipertrofia. Ese mundo no existe, hay que crearlo como el fénix. Ese mundo existe en este, pero como el agua existe en el oxigeno y el hidrogeno, o como en las paginas 78, 457, 3, 271, 688, 75 y 456 del diccionario de la Academia Española esta lo necesario pare escribir un cierto endecasílabo de Garcilaso. Digamos que el mundo es una figura, hay que leerla. Por leerla entendamos generarla. ¿A quién le importa un diccionario por el diccionario mismo? Si de delicadas alquimias, osmosis y mezclas de simples surge por fin Beatriz a orillas del río, ¿cómo no sospechar maravilladamente lo que a su vez podría nacer de ella? Que inútil tarea la del hombre, peluquero de si mismo, repitiendo hasta la nausea el recorte quincenal, tendiendo la misma mesa, rehaciendo la misma cosa, comprando el mismo diario, aplicando los mismos principios a las mismas coyunturas. Puede ser que haya un reino milenario, pero si alguna vez llegamos a el, si somos el, ya no se llamara así. Hasta no quitarle al tiempo su látigo de historia, hasta no acabar con la hinchazón de tantos hasta, seguiremos tomando la belleza por un fin, la paz por un desideratum, siempre de este lado de la puerta donde en realidad no siempre se esta mal, donde mucha gente encuentra una vida satisfactoria, perfumes agradables, buenos sueldos, literatura de alta calidad, sonido estereofónico, y por qué entonces inquietarse si probablemente el mundo es finito, la historia se acerca al punto optimo, la raza humana sale de la edad media pare ingresar en la era cibernética. Tout va tres bien, madame la Marquise, tout va tres bien, tout va tres bien.

Por lo demás hay que ser imbécil, hay que ser poeta, hay que estar en la luna de Valencia para perder mas de cinco minutos con estas nostalgias perfectamente liquidables a corto plazo. Cada reunión de gerentes internacionales, de hombres-de-ciencia, cada nuevo satélite artificial, hormona o reactor atómico aplastan un poco mas estas falaces esperanzas. E1 reino será de material plástico, es un hecho. Y no que el mundo haya de convertirse en una pesadilla orwelliana o huxleyana; será mucho peor, sera un mundo delicioso, a la medida de sus habitantes, sin ningún mosquito, sin ningún analfabeto, con gallinas de enorme tamaño y probablemente dieciocho patas, exquisitas todas ellas, con cuartos de baño telecomandados, agua de distintos colores según el día de la semana, una delicada atención del servicio nacional de higiene, con televisión en cada cuarto, por ejemplo grandes paisajes tropicales para los habitantes del Reijavik, vistas de igloos para los de La Habana, compensaciones sutiles que conformaran todas las rebeldías, etcétera.

Es decir un mundo satisfactorio para gentes razonables.

¿Y quedará en él alguien, uno solo, que no sea razonable?

En algún rincón, un vestigio del reino olvidado. En alguna muerte violenta, el castigo por haberse acordado del reino. En alguna risa, en alguna lagrima, la sobrevivencia del reino. En el fondo no parece que el hombre acabe por matar al hombre. Se le va a escapar, le va a agarrar el timón de la maquina electrónica, del cohete sideral, le va a hacer una zancadilla y después que le echen un galgo. Se puede matar todo menos la nostalgia del reino, la llevamos en el color de los ojos, en cada amor, en todo lo que profundamente atormenta y desata y engaña. Wishful thinking, quizá; pero esa es otra definición posible del bípedo implume."

(J. Córtazar, Rayuela, capítulo 71)

jueves, 5 de agosto de 2010

crónica cotidiana

día laboral nro 28 post vacaciones:

yo: satanás, qué tal mi alma a cambio de no laburar nunca más en mi vida?

satanás: .....

yo: y si te chupo la pija?

satanás: .....

yo: si te chupo la concha?

satanás: .....


conclusión: pareciera que mi alma es despreciable, o satanás es incorruptible, o carece de genitales

tristemente, voy a tener que intentarlo rezando

miércoles, 4 de agosto de 2010

Fracasos

"El mundo somete toda empresa a una alternativa: la del éxito o el fracaso, la de la victoria o la derrota. Protesto desde otra lógica: soy a la vez contradictoriamente feliz e infeliz: "triunfar" o "fracasar" no tienen en mí nada más que sentidos contingentes, pasajeros (lo que no impide que mis penas o mis deseos sean violentos); lo que me anima, sorda y obstinadamente, no es táctico: acepto y afirmo, desde fuera de lo verdadero y de lo falso, desde fuera de lo exitoso y de lo fracasado; estoy excento de toda finalidad, vivo de acuerdo con el azar (lo prueba que las figuras de mi discurso me vienen como golpes de dados), Enfrentado a la aventura (lo que me ocurre) , no salgo de ella ni vencedor ni vencido: soy trágico. (Se me dice: ese tipo de amor no es viable. Pero ¿cómo evaluar la viabilidad? ¿Por qué lo que es viable es un Bien? ¿Por qué durar es mejor que arder?"

(R. Barthes, "Fragmento de un discurso amoroso")

Cómo encarar el inicio de la jornada laboral

"- Cuando yo uso una palabra -insistió Humpty Dumpty con un tono de voz más bien desdeñoso -quiere decir lo que yo quiero que diga..., ni más ni menos.

- La cuestión -insistió Alicia- es si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.

- La cuestión -zanjó Humpty Dumpty- es saber quién es el que manda..., eso es todo. "

(L. Carroll "Alicia a través del espejo")

martes, 3 de agosto de 2010

Una de esas películas

si, de esas. Esas que ves y ves y volvés a ver... y te sigue encantando.
Hace poco me crucé con el libro.

Pasen, lean, recuerden, disfruten y bájense la peli

"Me da la impresión de que si pones la música (y los libros posiblemente, y el cine, y el teatro, y las cosas que tienen sentimiento y que te hacen sentir) en el centro de tu ser, no podrás aclarar ni en broma tu vida amorosa; no podrás pensar en esa vida amorosa como quien piensa en el producto acabado. Tendrás que pasarte la vida dándole caña, tendrás que mantenerla viva y revuelta; tendrás que darle caña sin parar, desenmarañarla a cada paso, hasta que se te deshaga entre las manos y te veas obligado a empezar otra vez de cero. A lo mejor es que todos vivimos la vida a una intensidad excesivamente alta, al menos los que nos pasamos el día entero absorbiendo cosas de alta carga emocional, y es consecuencia lógica que no podamos sentirnos meramente contentos: tenemos que ser infelices, o si no vivir en éxtasis, en un estado de completa felicidad, y esos estados son difíciles de alcanzar dentro de una relación de pareja sólida y estable. Puede que Al Green sea directamente responsable de más cosas de las que había supuesto. Está visto, los discos me han ayudado a enamorarme, sin duda. Oigo un tema nuevo, con un cambio de acorde que me derrite las entrañas, y sin darme ni cuenta ando buscando una chica, y antes de que me dé cuenta la he encontrado."


(Hornby, "Alta fidelidad")

crónica cotidiana

"Lo común en una historia de mitología es que por un lado está el superhéroe, y por el otro está su alter-ego. Batman en verdad es Bruce Wayne, Spiderman es en realidad Peter Parker. Cuando ese personaje se despierta por la mañana, es Peter Parker. Tiene que ponerse un traje para convertirse en Spiderman. Y es en esa característica en la que Superman, no tiene semejante. Superman no se convirtió en Superman, nació siendo Superman. Cuando se levanta por la mañana, es Superman. Su alter-ego, es Clark Kent. Ese traje, con la S en rojo, esa era la colcha con la cual estaba envuelto de bebé cuando los Kent lo encontraron. Esa es su ropa. Lo que usa Kent, las gafas, el traje de negocios, ese es el disfraz. Ese es el traje que utiliza Superman para mezclarse entre nosotros. Clark Kent es como Superman nos ve a nosotros. ¿Y cuales son las características de Clark Kent? Es débil, inseguro... es un cobarde. Clark Kent es la crítica que hace Superman sobre toda la raza humana."

(Kill Bill Vol. II)

lunes, 2 de agosto de 2010

crónica cotidiana

hace una semana, tenía tiempo dentro de mi horario laboral para fantasear con ideas de todo lo que podía postear en este hermoso blog, que todavía no había nacido.

hoy, el blog existe, pero empecé la semana con ese ritmo de trabajo que no sólo no te deja pensar en nada fuera de tus tareas a cumplir, sino que te hace olvidar de la realidad al punto de llegar a estar convencida de que es el mes de abril, completar cualquier formulario laboral con fecha abril, y hasta ilusionarte con feriados del mes de abril, o mayo, hasta que algún pelotudo te hace ver que estás totalmente del orto, que es dos de agosto, y para colmo, que recién es lunes.

jueves, 29 de julio de 2010

Jueves, 15:41

Después de 7 horas 41 minutos de utilizar toda mi concentración en tareas administrativas, de postre con el café releo:

Has visto
verdaderamente has visto
la nieve los astros los pasos afelpados de la brisa
Has tocado
de verdad has tocado
el plato el pan la cara de esa mujer que tanto amàs
Has vivido
como un golpe en la frente
el instante el jadeo la caìda la fuga
Has sabido
con cada poro de la piel sabido
que tus ojos
tus manos
tu sexo
tu blando corazòn
habìa que tirarlos
habìa que llorarlos
habìa que inventarlos otra vez
(J. Cortázar, "Para leer en forma interrogativa")

A las 7 horas 43 minutos, sonrío.

Y si


El tema es el esplín laboral nomás. No sé por qué. Me levanto a las 7:30, me baño, tomo unos mates, riego las plantas, salgo, me tomo el colectivo… a las 9 en la oficina… Hasta las 6 de la tarde, si, religiosamente desde hace 6 años. No trabajo en biotecnología como reza mi perfil, pero lo mismo da, el punto es que no me gusta lo que hago, ojo, no me disgusta tampoco. Es lo que me permite hacer cosas que sí me gustan. O así me miento, porque estando 11 horas dedicada a lo laboral no me deja mucho resto. Pero si, los fines de semana son míos, con eso no me joden, y me quedan las noches… aunque anoche soñé con esto, con esta oficina, peor, soñé que navegaba el sitio de la empresa… estoy jodida.
Como también soy bastante mala onda, mi hora del almuerzo no la comparto con mis compañeros, prefiero quedarme en mi oficina, comer algo, poner la música que me gusta y leer… pero no leer cualquier cosa. Las lecturas del mediodía están enfocadas en la búsqueda de la belleza, de la belleza a través de la palabra, es como si necesitara que en esta hora de descanso recuperar la certeza de que algo puede ser simplemente hermoso, de que más allá de este tedio de 9 horas de enajenación la ternura sigue existiendo. Y también necesito sentir que a alguien también le importa esa ternura, por eso, la comparto.

Lluvia de verano


Y entonces, lluvia de verano...

¿Saben lo que es la lluvia de verano?
Primero la belleza pura horadando el cielo de verano, ese temor respetuoso que se apodera del corazón, sentirse uno tan irrisorio en el centro mismo de lo sublime, tan frágil y tan pleno de la majestuosidad de las cosas, atónito, cautivado, embelesado por la magnificencia del mundo.
Luego, recorrer un pasillo y, de pronto, penetrar una cámara de luz. Otra dimensión, certezas recién formadas. El cuerpo deja de ser ganga, el espíritu habita nubes, la fuerza del agua es suya, se anuncian días felices, en un renacer.
Después, como a veces el llanto, cuando es rotundo, fuerte y solidario, deja tras de sí un gran espacio lavado de discordias, la lluvia, en verano, barriendo el polvo inmóvil, crea en las almas de los seres una suerte de hálito sin fin.

Así, ciertas lluvias de verano se anclan en nosotros; como un nuevo corazón que late al unísono del otro.

(M. Barbery, "La elegancia del erizo")